La viuda del autor de «Millenium» sigue la lucha por la herencia
27 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Será larga. La guerra que Eva Gabrielsson, la viuda del autor de Millenium , mantiene con el padre y el hermano de Stieg Larsson, su compañero durante más de tres décadas, no tiene visos de pronta solución. Lo reconoce la pareja de hecho del escritor sueco que triunfó después de morir y al que ella impulsó a escribir la saga de Lisbeth Salander y compañía, un fenómeno editorial multimillonario. Gabrielsson dice que lucha por su «dignidad» antes que por los enormes beneficios de la trilogía, 70 millones de euros según algunos cálculos. Niega haber recibido una «jugosa» oferta de la familia del escritor por firmar la paz sobre la gestión de los derechos. «No me han ofrecido ni un céntimo. Ni hemos hablado» asegura. «El padre y el hermano de Stieg me han tratado de manera ofensiva», denuncia esta periodista sueca. Gabrielsson no oculta el hartazgo que le causa hablar de la inacabable guerra con los Larsson. «Todos los detalles estarán en el libro que preparo -con el título provisional de El tiempo después de su muerte -, que acabará con las falsedades y especulaciones sobre nuestra relación y sobre los libros. El fenómeno editorial y el negocio han hecho un mito de Steig y que no se respete nada de nuestra vida en común», lamenta. «No he recibido oferta alguna para compartir derechos o beneficios por parte de la familia de Stieg que filtra lo que les interesa a través sus abogado», insiste sin ira. «Se ha dicho que me ofrecieron 20 millones de euros, cuando ni siquiera hemos hablado», se duele. «Además de por la mitad de mi casa, lucho por mi dignidad, por el derecho a administrar al obra de Stieg y para que nadie sufra los abusos que padezco», dice Eva Gabrielsson, que lo deja todo en manos de unos letrados «que no avanzan en la negociación». ?Ordenador Admite Gabrielsson que se ofreció para terminar el cuarto volumen de la serie, del que su compañero dejó escritas doscientas páginas que duermen en el disco duro de un ordenador que está en el corazón del litigio. «Pero es imposible hacerlo sin los derechos», se resigna. Unos derechos que hoy pertenecen al hermano y al padre de Larsson, «con el que no mantenía contacto alguno», y cuya recuperación «parece una utopía». La contribución de Eva fue decisiva para la concepción y desarrollo de la trilogía. Por un momento pensó que una de las vías posibles de recuperar el control sobre ella era reclamar la coautoría. Pero sus abogados la disuadieron. «Sería un proceso interminable y muy costoso». Gabrielsson dice desconocer la cifra de los beneficios. Habla de estimaciones que apuntan a que las novelas han generado al menos 30 millones de euros, «sin contar los derechos de las películas ni las ediciones de bolsillo». La trilogía ha vendido más de 22 millones de copias en 42 países. Se calcula que la fortuna generada por el escritor fallecido a causa de un infarto en noviembre del 2004 podría estar entre los 70 y los 80 millones de euros.