07 mar 2012 . Actualizado a las 06:50 h.
Posee el sabor del mejor cine romántico y una elocuencia dramática al estilo de un David Lean o del gran cine clásico. Sus nueve óscares fueron la justa compensación al esfuerzo personal del ya fallecido Anthony Minghella, hasta ese momento autor de dos películas menores. Sobre un guion propio, tomado de una novela de Michael Ondaatje, el británico Minghella se encontró con el respaldo de los productores hermanos Weinstein, que lo apoyaron a muerte. La espléndida fotografía de John Seale y la elegante música de Gabriel Yared dieron a El paciente inglés un halo majestuoso que años después todavía sigue emocionando. De paso, dio a la actriz Juliette Binoche el Óscar y el Oso de Plata.