El control de los contenidos transforma la industria cultural

Xesús Fraga
Xesús Fraga REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Iger, a la izquierda, firma junto con Lucas el acuerdo de venta de su empresa a Disney.
Iger, a la izquierda, firma junto con Lucas el acuerdo de venta de su empresa a Disney. rick rowell < / span>reuters< / span>

Los grandes grupos se alían para explotar creaciones en diversos soportes

01 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En apenas dos días la industria cultural ha vivido sendas operaciones que han transformado el panorama con dos gigantes globales en los ámbitos de la edición y el audiovisual: la fusión de Penguin y Random House creará la primera editora de libros a nivel global, mientras que la compra de Lucasfilm por parte de Disney refuerza la posición de los veteranos estudios en la explotación multiplataforma de contenidos, uno de los motivos detrás de estos movimientos.

Concentración

Éxitos globales. A la imparable dinámica de concentración entre grandes compañías se suma, en el caso editorial, el posicionamiento ventajoso en el mercado global de la docena de títulos anuales que suponen el grueso de la facturación. El director de Publicaciones de la Universidade de Santiago, Juan Blanco Valdés, interpreta la fusión de Penguin y Random House como una toma de posición europea frente al «embate americano», es decir, Amazon y Google, punta del iceberg de un proceso de transformación digital «que supón un punto de inflexión no que no mundo da edición nada vai ser como é agora». Juan Varela, de Periodistas21, cree que el sector aún titubea sobre qué camino seguir: «Hay una indecisión sobre si entregar la distribución a compañías como Amazon o si crear sus propias plataformas». Blanco Valdés cree que en parte esta indefinición obedece a que la migración del lector analógico al digital está siendo más lenta de lo esperado.

El valor del contenido

Marcas y franquicias. El sector audiovisual, en cambio, parece tener resueltos los canales de difusión al apostar por la multiplicidad: cine, televisión, tabletas, videojuegos... Lo que necesita son contenidos que pueda rentabilizar, creaciones y universos de ficción que «garanticen su explotación multiplataforma», en palabras de Alejandro Pardo, director del departamento de Cultura y Comunicación Audiovisual de la Universidad de Navarra. Pardo ve en la compra de Lucasfilm una «estrategia empresarial cuidadosamente diseñada» de Disney, que sabe que el liderazgo pasa por generar esos «personajes e historias de éxito» o, en su defecto, «aliarse con (o adquirir) a quienes han sido capaces de hacerlo». Primero fue Pixar, luego Marvel, y ahora Lucasfilm, que le da acceso a las franquicias de Star Wars e Indiana Jones. Para Varela, se trata ya de «marcas». «De cada marca genera una línea de contenidos, que van desde el merchandising a todo tipo de soportes. La marca es muy importante, porque en esta sociedad los consumidores se tienden a agrupar en torno a ellas y las redes tecnológicas permiten su rápida y efectiva amplificación. Ya no es como antes, que solo existían en cine y la televisión», añade.

Tecnología

Nuevos medios y efectos. Disney también ha buscado proveerse de tecnología. Lo hizo con la compra de Pixar, pionera en animación 3D, y ahora con Lucasfilm adquiere Industrial Light and Magic, que ha desarrollado buena parte de los efectos especiales de los últimos años. La tecnología, además, genera nuevos soportes de distribución. Prueba de ello, cita Pardo, es la imbricación entre compañías: Steve Jobs pasó a ser uno de los principales accionistas de Disney, mientras que el consejero delegado de los estudios, Bob Iger, forma parte del consejo de administración de Apple. En el sector editorial, el desarrollo digital se enfrenta a un objeto de diseño perfecto que ha sobrevivido 500 años: el libro de papel. Blanco Valdés aventura que será la causa de que la transferencia digital «nunca será completa».