Peter O'Toole se consagró definitivamente con su papel protagonista en el largometraje de David Lean
11 dic 2012 . Actualizado a las 13:12 h.Cuando los extras eran de carne y hueso y no sumas de puntos trazadas a golpe de tableta gráfica, el cine alzó monumentos visuales como Lawrence de Arabia. Fue hace ahora medio siglo -la cinta se estrenó entre el 10 y el 21 de diciembre de 1962 en diversos puntos del planeta- cuando vio la luz este largometraje titánico dirigido por David Lean y que cosechó siete Oscar, entre ellos los de mejor película y mejor dirección. No triunfó sin embargo Peter O'Toole, que tuvo que ceder la estatuilla a Gregory Peck por su papel en Matar a un ruiseñor (y que se impuso, de paso, a otros tres gigantes: Jack Lemmon, Marcello Mastroianni y Burt Lancaster). Casi nada.
Eran, claro, otros tiempos y el indómito actor irlandés se quedó sin Oscar, pero se elevó al cielo del celuloide al enfundarse en el pellejo del aventurero Thomas Edward Lawrence, el agente británico que lideró las revueltas de los árabes contra los turcos para favorecer la estrategia del Reino Unido. También saltó aquí al estrellato el egipcio Omar Shariff por su papel del jeque Alí Karish, compañero de batallas de Lawrence.
Buena parte del desierto del largometraje es en realidad Made in Spain. Otra marca de la época. Almería, con su playa del Algarrobico, e incluso la plaza de España de Sevilla (icono de una de las últimas entregas de Star Wars) se cuelan en este filme que en su versión original sumaba 212 minutos de épica.