Entre las causas del descenso hay quien menciona la expansión del libro electrónico, que ha provocado un aumento de las descargas ilegales. No obstante, otros aluden al tipo de lector, que en el caso del best seller es menos «fiel» que el que busca títulos no tan populares. Se trata, según la librera Lola Larumbe, de una compra más impulsiva, rodeada de fuertes campañas de promoción, que sufre la disminución del poder adquisitivo de los españoles. Aunque nacieron con el objetivo de triunfar, los best sellers soportan su propia crisis, y autores acostumbrados a batir récords ven como las cifras de ventas de sus obras acumulan descensos, y es que los títulos más populares ya no tienen asegurado el éxito y se debaten en un mercado dividido entre el triunfo y el fracaso.