Dropbox o la ventana indiscreta

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

CULTURA

Manuel Sendón y Fran Herbello incluyen en su serie «Mil ríos» fotografías hechas por un desconocido que encontró el móvil que perdieron en Ézaro

05 sep 2014 . Actualizado a las 10:52 h.

«Hai xente que pensa que iso o inventamos nós, pero non, esta vez cumpriuse o tópico de que a realidade supera á ficción», dice el fotógrafo Manuel Sendón para situar la increíble historia que vivió junto al también fotógrafo Fran Herbello.

Los dos artistas desarrollan desde hace tiempo el proyecto Mil ríos, con el que pretenden recuperar la vivencia de las expediciones clásicas y conocer de primera mano un territorio en una experiencia artística. Recorren en piragua los ríos gallegos y los documentan fotográficamente, posicionando las imágenes con GPS para poder trazar después un recorrido lineal. Aunque han realizado 34 expediciones, solo han podido presentar públicamente 17 exposiciones. La última de ellas, la correspondiente al río Xallas, se puede ver hasta finales el presente mes en el faro de Fisterra. En esta pasó algo diferente.

«Nós levamos móbiles para ir gravando o percorrido e para que non se mollen van en cámaras estancas», inicia el relato Manuel Sendón. Uno de aquellos teléfonos móviles fue perdido por los expedicionarios en Ézaro. Para asegurarse las fotografías, los aparatos estaban conectados a Dropbox, que permite almacenar y compartir archivos desde la nube. «Cando empezamos a recibir as imaxes quedamos alucinados», afirma el artista.

Muchas de aquellas fotografías que les llegaron eran de una familia, incluso muchas de ellas estaban desenfocadas. Sin embargo, seis de aquellas fotos eran extraordinarias. «Parecía que a piragua, que nas nosas fotos aparece sempre, transformárase nos pes do jichiño, que ademais se pinta as uñas non sabemos se por facer unha escenificación fotográfica ou simplemente que é máis mirado cos seus pés, que nós coa piragua», dice uno de los autores de Mil ríos.

La calidad de las fotografías y la afinidad conceptual con su proyecto llevaron a Herbello y Sendón a incluirlas en la exposición de Fisterra. «Quixemos darlles máis áurea que as nosas fotos, e lles metemos paspartú, un marco de madeira e un texto», señala Sendón. «A min paréceme moi interesante todo isto, sobre todo neste momento no que se cuestiona a veracidade da imaxe fotográfica, ese verismo que tradicionalmente acompañaba á imaxe fotográfica», reflexiona el artista.

Ni el desconocido que encontró el teléfono, ni los protagonistas de Mil ríos trataron de conocerse mutuamente. Ni siquiera estos últimos son capaces de identificar los escenarios de las seis fotografías, salvo una, que se corresponde con la playa de los Cristales, en Laxe.

Edición de un libro

El proyecto parece agotado desde el punto de vista expositivo, aunque hay expediciones, como las realizadas en el Miño o el Ulla, que les parecen «moi ricas». Sin embargo, ahora Herbello y Sendón ya han comenzado a trabajar en un libro que tendrán que autoeditar. Contendrá más de doscientas fotografías, todas las bitácoras, las gráficas de cada recorrido y dos textos escritos por Pedro de Llano y Federico López Silvestre, que abordarán desde un punto de vista teórico el proyecto.

Mientras tanto, Manuel Sendón piensa que la realización de las fotografías, con uñas pintadas y paisaje, fueron hechas por el desconocido en señal de agradecimiento por haberle regalado un móvil con cámara.