El director renuncia a introducir claroscuros en el personaje y en su periferia que culmina en sus propias declaraciones, atribuyendo a la huérfana del zapato de cristal un cruce entre Gandhi y Luther King
05 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Oigan, que don Kenneth es aquel de Enrique V, Los amigos de Peter, En lo más crudo del invierno o la ampulosa Hamlet, sí, aquel que en 1989 dio su primer y sonoro golpe de manivela. Incluso un confeso y bien acreditado devoto de Shakespeare. Aunque también (y es lo preocupante) el firmante de los mainstream Thor y Jack Ryan: operación sombra... que ya le vale. Se dirá que Branagh es un profesional y que, si mañana nuestro Segura le garantiza una buena cantidad en libras, filmaría Torrente VI y se aplicaría el gongorino «ándeme yo caliente y ríase la gente». O, quizá, haya querido acreditarse como funcionario solvente al servicio de cualquier estudio de los de toma el dinero, corre y no preguntes. En todo caso, Disney le consideró para recrear a la inmortal Cenicienta como parte del programa de revisión de sus clásicos animados, ahora en carne y hueso. Y todo apunta a que la operación resultó jugosa, así que nada nos extrañaría que el británico aparezca pilotando algún nuevo producto de la factoría, actualmente en un interesante lifting empresarial.
Si nos hemos pulido media crítica con notas de contexto, es porque si algo ofrece de novedoso esta enésima mirada al mítico cuento de Charles Perrault se limita a su fidelidad al original y a su cuidado diseño de producción, a cargo del italiano Dante Ferreti, grande por siempre jamás. Branagh renuncia a introducir claroscuros en el personaje y en su periferia, optando por un tono melifluo, cuasi franciscano, que culmina en sus propias declaraciones, atribuyendo a la huérfana del zapato de cristal un cruce entre Gandhi y Luther King? La audacia pudo ser peor, aunque de no ser porque las imágenes le contradirían, siempre podríamos atribuirlo a ironía británica.
En todo caso, es una película dirigida al target familiar, toda una declaración de buenismo poco usual en estos tiempos. Es que ni la madrastra es una cabrona de tomo y lomo -anotemos lo bien que está Cate Blanchett-. Casto asunto amoroso en un reino feliz, con un rei-padre en el limbo, un príncipe salado, una bruja traviesa y una huérfana que pareciera vivir en la mismísima Disneylandia? Pero, eso sí, servido con elegancia formal, y con un impagable Ferreti, recrea un reino de puro ensueño. Es lo que tiene disponer de 95 millones de dólares?
Ficha: Cenicienta
EE UU. 2015
Director: Kenneth Branagh.
Intérpretes: Lily James, Cate Blanchett, Helena Bonham Carter, Richard Madden.
112 minutos.