«Adiós en azul»

H. J. P. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Sus personajes están muy logrados, y especialmente McGee, un hombre práctico que solo pierde la lógica por las mujeres. Una especie de Robin Hood, pero con un yate

12 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Gran noticia que Libros del Asteroide haya decidido ocuparse del rescate del escritor estadounidense John D. MacDonald (1916-1986). Y que lo haya hecho por el principio, por Adiós en azul, título que en 1964 inauguró la impagable serie del detective Travis McGee.

Es verdad que ese mismo año MacDonald publicó otras tres entregas, y que al final llevó a los quioscos más de una veintena -por una de ellas, The Green Ripper (1979), obtuvo el National Book Award-. El sello Bruguera incorporó Adiós en azul en 1967 a su inencontrable colección Caballo Negro, y ahora se corrige por fin el olvido imperdonable de un autor que dejó entre su abundante producción narrativa novelas como The Executioners (1957), que fue adaptada con fortuna al cine en dos ocasiones, por John Lee Thompson (1962) y por Martin Scorsese (1991): El cabo del miedo. «Es un escritor mucho mejor que Saul Bellow, se mire por donde se mire», decía Kingsley Amis, padre de Martin Amis. Sin necesidad de llegar tan lejos, sí pude afirmarse que su relato es ágil, divertido y vibrante, lleno de violencia, humor, inteligencia, suspense y acción, bastante más de lo que puede esperarse de la mayoría. Sus personajes están muy logrados, y especialmente McGee, un hombre práctico que solo pierde la lógica por las mujeres. Una especie de Robin Hood, pero con un yate.