
«Una cita en el parque» es una comedia que carece de ritmo, es muy desgarbada y, a veces, resulta hasta chirriante
27 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.«No hay que resecarse como un melocotón en una estantería», le recomienda la gran Lesley Manville -actriz habitual de Mike Leigh- a su atolondrada y desmotivada vecina, la joven septuagenaria Diane Keaton. Vestida con la misma ropa hippy que la hizo célebre en el Hollywood de los años setenta, la Keaton lleva décadas interpretando papeles estrafalarios de veterana imprevisible, ataviada con sus boinas y gorritas tan parisiens. Y aquí la tenemos de nuevo, en otro romance de pareja otoñal como los que interpretó en ¡Por fin solos! o Así nos va. Se trata de una comedia aderezada con las livianas ideas anti-especulación que ya adivinamos también en el anterior vehículo de la actriz, Ático sin ascensor.
En Una cita en el parque, Diane se enamora de un vagabundo que ha fabricado un caseto para vivir en medio de la naturaleza urbana, en pleno parque londinense de Hampstead. El enorme -por tamaño físico, por sus toneladas de talento- Brendan Gleeson, irlandés tormentoso, orgulloso homeless cuasi tarzanesco, nos hace pensar en aquel Boudu salvado de las aguas que Michel Simon compuso para Jean Renoir en los años treinta, un personaje destroyer y anarquista que recrearon también otras furias del calibre de Nick Nolte -Un loco suelto en Hollywood- o el excesivo Gerard Depardieu, que se pasó tres pueblos con su boutade de Tenemos un problema gordo.
El caso es que el gran bufón Gleeson y la extravagante Keaton nos regalan dos de sus especialidades, haciéndonos disfrutar con su gestualidad. Pero, para nuestra decepción, sus almas artísticas no parecen compaginar demasiado bien, sobre todo en los momentos de intimidad. Cuando dejan de darse las réplicas, la química se esfuma.
Y, a pesar de algunos buenos momentos -que también recaen en el gran tiquismiquis Jason Watkins, armado con su ukelele-, la película carece de ritmo, es muy desgarbada y, a veces, resulta hasta chirriante. Una lástima, y más teniendo en cuenta los valiosos materiales con los que contaba el director de la más afortunada Nunca es tarde para enamorarse, otro romance en la mediana edad, con Dustin Hoffman y Emma Thompson.
Ficha técnica
«HAMPSTEAD». R. Unido-Estados Unidos, 2017. Director: Joel Hopkins. Intérpretes: Diane Keaton, Brendan Gleeson, James Norton, Lesley Manville, Jason Watkins, Simon Callow, Hugh Skinner, Alistair Petrie. Comedia. 102 minutos.