«Un bocado exquisito», una Michelin demasiado cara

CULTURA

La pareja integrada por Nikolaj Coster-Waldau -el matarreyes de «Juego de tronos»- y Katrine Greis-Rosenthal está a la altura esperada.
La pareja integrada por Nikolaj Coster-Waldau -el matarreyes de «Juego de tronos»- y Katrine Greis-Rosenthal está a la altura esperada.

El realizador danés Christoffer Boe acierta con la cocina pero en el romance le perjudica un cierto desorden y su desafío a la lógica

26 ago 2021 . Actualizado a las 08:56 h.

Los minutos iniciales, con el chef preparando una variante de pulpo cocido y un par de recetas más, te revolucionan los jugos gástricos. Atribuyamos parte del mérito al fotógrafo Manuel Alberto Claro, hijo de exiliados chilenos y formado en Dinamarca, un fijo en las producciones Zentropa de Lars von Trier, como es el caso. Esos planos provocan que entendamos al protagonista desde el primer momento, obsesionado junto con su pareja por obtener la codiciada estrella Michelin en su exitoso restaurante de Copenhague. Pero ese cuento todavía no toca, porque el guion -del director junto con su colega de oficio, Tobias Lindholm- desarrolla otra derivada, la sentimental, que de alguna manera (casi) hace que sean dos películas en una, aunque la estructura fracciona ambas en pequeños bloques que nos van acercando, sobre todo, a esta última parte con la esposa en el foco. Añádanse al menú dos pequeños que parecen pintar poco, pese a que finalmente uno de ellos lo haga con brocha gorda.

Dos décadas de oficio dan al director una solvencia incuestionable en esto de filmar historias, aunque se apoye en un guion con dudas. La parte gastronómica te fija a la pantalla y te invita a participar en los entresijos de la nueva cocina, esa cosa tan de ahora, de deconstruir alimentos y jugar con los sabores. Ahí, abandonas la butaca reconvertido en un esnob culinario, animado a ser un cocinillas dispuesto a sorprender a tus amistades. La parte que va de amores limita el nivel de entusiasmo por un cierto desorden y su desafío a la lógica. El riesgo de espóiler impide ampliar aquí más datos, aun reconociendo que la pareja Katrine Greis-Rosenthal y Nikolaj Coster-Waldau -el matarreyes de Juego de tronos- está a la altura esperada: se lo creen.

Una reflexión de cierre sobre el aspecto formal, que cabe quizá responda a alguna motivación confusa: el uso del plano en algunos pasajes. Por fortuna enterrada la cámara alocada del Dogma, no se entiende que en algunos momentos se baje el eje a punto de contrapicado. Eso conturba, a no ser que pretenda relacionarse con la inestabilidad emocional provocada por una Michelin demasiado cara.

«SMAGEN AF SULT»

Dinamarca, Suecia. 2021.

Director: Christoffer Boe.

Intérpretes: Katrine Greis-Rosenthal, Nikolaj Coster-Waldau, Flora Augusta, Charlie Gustafsson, August Vinkel.

Drama.

104 minutos.