Nueva edición en castellano de «Os biosbardos»

H. J. P. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Eduardo Blanco-Amor, retratado en Tánxer en agosto de 1935.
Eduardo Blanco-Amor, retratado en Tánxer en agosto de 1935.

El sello madrileño Ediciones 98 rescata la versión del libro de cuentos que el propio autor realizó en 1975

17 jun 2024 . Actualizado a las 22:07 h.

Eduardo Blanco Amor es uno de los autores más importantes de la literatura española. Y A esmorga (Buenos Aires, 1958), quizá su libro más popular, debe figurar en cualquier biblioteca que se precie. Además del gallego, y de traducir parte de su obra al castellano, como en el caso mencionado, La parranda, erigió uno de los monumentos capitales de la lengua de Cervantes en el siglo XX: La catedral y el niño, novela aparecida igualmente en Argentina, en 1946, y que no vio la luz aquende el Atlántico hasta treinta años más tarde. En ella viaja a los territorios de la infancia y la adolescencia, que son también los del Ourense [Auria] de antes de la Guerra Civil. Ese mismo suelo emocional es el que fundamenta los cuentos que se recogen en el volumen Os biosbardos (Galaxia, 1962), que él mismo tradujo para la casa barcelonesa Euros en edición de 1975 como Las musarañas. El sello madrileño Ediciones 98 rescata ahora aquella versión, aunque mantiene la idea del título original, Los biosbardos. Unos cuentos que son una muestra más de aquello a lo que siempre aspiró: «Escribir pra xente», como recuerda en el epílogo el estudioso Xosé Ramón Pena, que ensalza la capacidad del autor para trasladar al lector a sus paisajes físicos y, sobre todo, humanos.