Rosalía ajusta cuentas con su expareja en su nuevo disco: de «Medalla olímpica de oro al más cabrón» a «No sabe lo que es cotizar»
CULTURA
Los seguidores de la cantante interpretan que los temas «La perla» y «Focu 'ranni» van dirigidos a su exprometido, Rauw Alejandro: «Su "masterpiece", su colección de bras»
08 nov 2025 . Actualizado a las 11:31 h.El amor romántico o sexual ha dejado de estar en el centro del discurso artístico de Rosalía. La catalana lo ha dejado claro desde semanas antes de la publicación de LUX. Primero declarándose practicante del «celibato voluntario», después censurando su previa prioridad por sus relaciones de pareja en sus discos y en su vida personal. «Ponía a la pareja en un pedestal, como si fuera a darme la felicidad... A lo mejor ese espacio, quizás es uno que solo puede llenar Dios, el espacio de la divinidad», reflexionó la artista en el pódcast Radio Noia. Ese discurso, el de la trascendencia a través de una espiritualidad global y cosmopolita, vertebra su nueva obra, pero incluso dentro de esta propuesta tan elevada ha dejado un espacio destacado para ajustar cuentas con su pasado, con esas relaciones en las que confiaba y le hicieron perder toda la fe en cualquier contraparte masculina. Y muchos de esos dardos parecen ir dirigidos aparentemente a su exprometido, Rauw Alejandro.
Para ello, ha establecido un nuevo himno del despecho a través del ataque directo con ametralladora verbal. Más que un shakirazo a la «Las mujeres ya no lloran / las mujeres facturan» hecho desde el orgullo, Rosalía se marca un Rata de dos patas adaptado al siglo XXI. Como la ranchera de Paquita la del Barrio, la cantante catalana se marca en La perla un vals con aires de ranchera en el que encadena una retahíla de descalificaciones a ese hombre que, en un momento dado, la hizo volver a recuperar «la fe en los hombres» para luego hacerla apostatar para siempre del género masculino.
El mismo título deja entrever que se trata de Rauw. Con él compuso un EP a dúo, RR, en el que se incluía un reguetón de profecía fallida, La promesa, que funcionaba como unos votos nupciales previos al enlace. En una de sus estrofas, Rosalía le cantaba a su entonces pareja: «Como una perla / que volvió al fondo del mar / Si te perdiera / Sé que te volvería a encontrar». Ahora, en esta nueva canción de LUX, le da la vuelta al concepto de la preciosa pieza de joyería. «Es una perla de mucho cuidao», canta, utilizando esa palabra con su significado más despectivo.
Aunque ese, el del título, es el calificativo más amable que le dedica. La canción ya empieza fuerte, definiendo a la persona a la que se dirige, que ante la referencia a la canción anterior se interpreta como Rauw, de «ladrón de paz», para luego calificarlo de «medalla olímpica de oro al más cabrón», «rompecorazones nacional», «terrorista nacional» y hasta «el mayor desastre mundial», además de nombrarlo «red flag andante» y «tremendo desastre».
Rosalía, que en su día declaró en una entrevista que gracias a Rauw había «recuperado la fe en el género masculino», también se refiere al chasco que se llevó en los calificativos que le dedica. Tienes el podio de «la gran desilusión», le dice, antes de llamarle «decepción local».
Tampoco lo destaca por sus dotes laborales. Al contrario, tilda al receptor de esta carta sonora como «el rey de la 13-14» que «no sabe lo que es cotizar». «Siempre se autoinvita / si puede, vive en casa ajena», sigue diciendo Rosalía, y añade: «Gasta el dinero que tiene y también el que no».
Otra crítica tiene que ver con la mentira y la falta de lealtad, a pesar de que Rosalía nunca haya confirmado que la ruptura se debió a cuernos y él lo niegue. «La lealtad y la fidelidad / Es un idioma que nunca entenderá», relata la cantante, que desliza además que, «su masterpiece, su colección de bras», en referencia posiblemente a los miles de sujetadores que recibió del público en sus conciertos y que guardó, como confesó en un pódcast. Lo acusa, también, de mentiroso. «Por fin, vas a terapia [...] ¿Pero de qué te sirve si siempre mientes más que hablas?», le pregunta retóricamente, antes de predecirle: «Te harán un monumento a la deshonestidad». Revela también que, en caso de que haya un problema, «dirá que no fue él, que fue su doppelgänger».
Y como último problema, por si los otros no fueran pocos, está el del egocentrismo patológico. «Él es el centro del mundo, y ya después ¿lo demás qué más dará?», se pregunta al principio. Después, en voz hablada, comenta: «Bueno, es que, claro, no referirse a él como icono... sería una narrativa reduccionista, ¿me entiendes?», desliza con la inquina que recorre toda la canción.
Una canción sobre su matrimonio frustrado
No es la única mención a su relación con Rauw. También en la canción disponible solo en las ediciones físicas del disco, Focu 'ranni, se refiere a su boda frustrada con su ex, con el que estuvo comprometida.
«Me solté la coleta, quería ir de blanco y fui de violeta», comienza diciendo en los primeros versos, en los que anuncia que, por primera vez, se va a referir públicamente a este duro momento de su vida. «Mejor hablar ahora que callarme para siempre / Y puedo decir que estoy en paz por mi lao», avanza antes de pasar a dirigirse directamente al susodicho.
«No seré tu mitad, nunca de tu propiedad / seré mía y de mi libertad», recita Rosalía Vila, que luego vuelve a recalcar esa idea cuando canta: «Grabé tu nombre en mis costilla / Pero mi corazón nunca tuvo tus iniciales». Se refiere con ello al tatuaje bajo el pecho que se hizo con el nombre de su examor.
Aunque Rosalía no llegó a referirse a su boda, en una entrevista reciente a Le Magazine du Monde estuvo a punto. Hablando de las mujeres que la habían inspirado para el disco, se refirió a Santa Rosalía de Palermo. «Era una ermitaña, que estuvo a punto de casarse, y decidió no hacerlo el día antes de la boda», explicó, y luego añadió una apreciación, para sorpresa del entrevistador: «Me pareció una coincidencia bastante loca». Por supuesto, el periodista quiso indagar en el asunto, pero ella reculó. «Una larga historia, muy larga», contestó, provocando un silencio sepulcral en todo el equipo de la artista allí presente.
La respuesta de Rauw: «Esa película pasó»
Tras el lanzamiento del álbum, y las evidentes meciones a su ex, Rauw Alejandro contestó en su cuenta oficial de Twitter, con un escueto tuit en el que aseguró: «No confundan los protagonistas... Esa película pasó hace rato».
Hay quienes quieren darle la razón al puertorriqueño, y ven a C. Tangana como el destinatario de las palabras de La perla. Se basan en dos detalles, en la frase de «Medalla de oro al más cabrón», que podría ser un eco de aquel tema que el madrileño le dedicó a la ruptura con Rosalía, Tú me dejaste de querer, en el que decía: «Yo me creía que era el más cabrón»; así como al verso en el que dice «Gasta el dinero que tiene y también el que no», en el que algunos ven una referencia a la gira del artista español, que, aunque exitosa, acabó siendo una tragedia económica para él.
Otros, en cambio, creen que no, ya que se trata de una relación que Rosalía ya ha superado y a la que ya se cerró líricamente en trabajos anteriores, y que simplemente Rauw está haciendo honor a ese verso que canta ella en La perla. «Dirá que no fue él, que fue su doppelgänger».