Adiós a José María Pérez Álvarez, Chesi, autor de la novela «Nembrot», escritor oculto pero muy elogiado por la crítica
CULTURA
Su carrera estuvo marcada por dos grandes nombres, Juan Goytisolo, que siempre lo reivindicó, y Bryce Echenique, que plagió alguno de sus artículos
25 dic 2025 . Actualizado a las 23:52 h.El escritor José María Pérez Álvarez (O Barco de Valdeorras, 1952), conocido como Chesi, falleció en la madrugada de la Nochebuena a los 73 años en Ourense. Mantuvo su trayectoria lejos del foco mediático pese a ser autor de una extensa obra reconocida por la crítica, como avalan sus premios, y por importantes nombres de la literatura española, como Juan Goytisolo. Fue divulgador cultural en varios medios de comunicación, pero su auténtica pasión era el propio oficio de escribir. «Me interesa la vida cuando se desordena y aparece la literatura», dijo en una entrevista a La Voz de Galicia.
Chesi se estrenó en el panorama literario en 1987 con Las estaciones de la muerte, obra que ya fue reconocida con el premio Constitución de novela larga. Su siguiente publicación fue En perigo de extinción (1996), una excepción en su producción, elaborada en su gran mayoría en castellano y que se posicionó más en el mercado nacional. Escribió más de una decena de novelas, siendo la más reciente La última patria, publicada en el 2023 y que recoge textos acerca de diversos lugares de su querida ciudad de Ourense. Pero hubo un libro que supuso un punto de inflexión en su carrera: Nembrot (DVD, 2002). En la Feria del Libro de Madrid de ese año, le preguntaron a Juan Goytisolo por las mejores publicaciones del momento y solo nombró un libro, el de Chesi. Ahí empezó una amistad y también una relación literaria. El ourensano visitó con Goytisolo entidades como el Instituto Cervantes de París y fue seleccionado para participar en diversas antologías dirigidas por el escritor catalán. En el 2016, Chesi reeditó Nembrot, con 200 páginas más (rescataba 15 capítulos censurados inicialmente por el autor) y también un prólogo del propio Goytisolo.
Además de las novelas, Chesi escribió cuentos, artículos y ensayos. Colaboró en revistas o periódicos como Jano, Galipress y El Faro de Vigo. En el 2014 apareció Dos por uno, una antología de sus artículos periodísticos. También publicó su propio blog, El arte del puzle, que dio nombre a otro de sus libros, y dirigió en la cadena Ser el programa de divulgación literaria El libro de la semana.
Su obra consiguió numerosos premios, además del Constitución; el Felipe Trigo y el Ramón Sijé de novela corta y el Hucha de Plata, el Gabriel Miró y el Mor de Fuentes, en la modalidad del cuento. Con La soledad de las vocales obtuvo el Bruguera de novela. Además, se quedó a las puertas del Premio Nacional de Narrativa con su novela Cabo de Hornos.
Su exigente escritura artesanal despertó el interés de importantes figuras de la cultura española —el director José Luis Cuerda elogió su trabajo—, llegando incluso hasta padecer el plagio. Es ahí donde se produce uno de los más alborotados momentos de la vida literaria de Chesi, cuando el escritor Alfredo Bryce Echenique, premio Planeta, copió el artículo Las esquinas habitadas, publicado por el ourensano en Jano y en Galipress. El autor peruano lo presentó tal cual bajo el título La tierra prometida en el periódico El Correo de Lima. Después se supo que no había sido su primer saqueo.
Chesi nunca le guardó rencor, ni entró en polémicas y, mucho menos, en juicios. Recordaba siempre agradecido las horas de placer que le había procurado la lectura de las novelas de Bryce Echenique. E incluso aceptó con una sonrisa escéptica las explicaciones que el narrador peruano le dio vía mail, donde le relataba cómo enemigos suyos habían entrado en sus casa, robado papeles y, suplantándole, enviado a publicar a revistas textos que él tenía en sus cajones y que no eran suyos, como los de Pérez Álvarez.
Desde que Chesi se había jubilado disfrutaba en los últimos años de todo el tiempo que el día le regalaba para enredar, jugar y divertirse con las palabras. Falleció la madrugada de este miércoles en Ourense a los 73 años quedándose con el título de gran autor contemporáneo sin necesidad de hacer ruido.