O''Neal devuelve a los Lakers a la cima de la NBA

G. R. LOS ÁNGELES

DEPORTES

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BALONCESTO Con soberbias actuaciones de Shaquille O''Neal y Kobe Bryant, Los Angeles Lakers conquistaron su decimosegundo título de la NBA, al vencer a los Indiana Pacers por 116 a 111 en el sexto partido de la final. O''Neal y Bryant sumaron 66 puntos del total de su equipo y en el último cuarto combinaron sus talentos para que los Lakers se crecieran, remontaran y obtuvieran el último campeonato del milenio y su primer anillo desde el 88.

20 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Shaquille O''Neal aportó 41 puntos y catorce rebotes, en tanto que Bryant colaboró con 25 puntos y selló el resultado con tres de sus cuatro tiros libres en los últimos trece segundos. «Gracias a todos por creer en nosotros. Fue un gran campeonato y terminó con un gran campeón y con Phil Jackson como el mejor entrenador de la Liga», dijo O''Neal, quien logra su primer título después de ocho temporadas en la NBA. Además de los integrantes del «combo», Glen Rice tuvo su mejor noche en esta final y logró anotar 16 puntos, entre ellos dos triples que resultaron vitales para cambiar el ritmo del encuentro y levantar los ánimos locales. Los Lakers ganaron los dos primeros juegos de esta serie al mejor de siete, cuando en el Staples Center superaron a sus rivales 104-87 y 111-104. Luego vencieron en el cuarto en Indianápolis 120-118 y aseguraron el último ayer por 116 a 111. Los Pacers fueron rivales de altura y ganaron dos partidos en casa con resultados de 100-91 y 120-87. Los Lakers, con doce títulos de la mejor Liga del mundo en su poder, se acercan a la marca de dieciséis que tienen los Celtics de Boston, que no consiguen un anillo desde que el legendario Larry Bird, ahora técnico de los Pacers, lo ganó como jugador en el 86 frente a los Rockets. Este triunfo de los Lakers se produce 51 años después de que ganaran _con el legendario Mikan_ el primero al vencer por 4-2 a los Capitols de Washington. Tras una travesía por el desierto, los aficionados de los Lakers comienzan a ver la salida del túnel y a recordar de nuevo los tiempos de Magic y de Jabar, en los que los anillos caían en el zurrón angelino con una cierta regularidad. El equipo ahora entrenado por Jackson no tiene la calidad de entonces, pero si una buena dosis de juventud y, sobre todo, la fuerza de O''Neal.