Agassi y Rafter se cruzarán en una semifinal de lujo

JOSÉ MARÍA GUIMARAENS A CORUÑA

DEPORTES

TOM SZULOKOVENY

TENIS / OPEN DE AUSTRALIA A medida que se aproxima el cierre del Open de Australia, primer Grand Slam del tercer milenio, cunde la impresión de que el torneo brindará una repetición del triunfo que el año pasado consiguió Andre Agassi.

23 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El de Las Vegas confirmó su solidez, su poder para el resto incontestable y la eficacia de sus golpes de fondo. Obtuvo el merecido pasaje para la semifinal después de vencer a su compatriota Todd Martin por 7-5, 6-3 y 6-4 en casi dos horas. Su oponente en el duelo de la penúltima ronda será el australiano Patrick Rafter, duodécimo favorito, que derrotó al eslovaco Dominik Hrbaty (14) por 6-2, 6-7 (4-7), 7-5 y 6-0 en dos horas y treinta minutos. Dominio total Agassi no se anda por las ramas. Va a lo práctico. Todd Martin pagó las consecuencias y por eso en modo alguno pudo llegar al tono que exhibió en su partido contra Pete Sampras. Andre Agassi ejerció un dominio total. No en vano había vencido a Martin en doce encuentros de los diecisiete que han disputado. El campeón de 2000, que contó con el apoyo moral de su novia Steffi Graf, ejerció como una especie de apisonadora. Martin intentó la respuesta y se quedó simplemente con el deseo. «Me noté muy a punto para seguir trabajando por el título», declaró un Andre Agassi seguro de sus posibilidades. Por lo pronto tiene ventaja en los resultados de sus enfrentamientos con Patrick Rafter, su competidor en la semifinal. Se han cruzado once veces y el de Las Vegas ganó siete partidos. No obstante, el último encuentro entre ambos, en la semifinal de Wimbledon-2000, registró el triunfo del australiano. A Rafter le apoya su formidable juego ofensivo bajo el que tuvo que rendirse el no menos formidable Dominik Hrbaty, un profesional que golpea la bola sin misericordia desde el fondo de la pista. Hrbaty tuvo 4-1 a favor en el tercer set y no fue capaz de coronar la manga. A Rafter se le presenta la gran ocasión de situarse por primera vez en la final. Desde 1976, cuando ganó Mark Edmonson, ningún australiano se ha proclamado campeón en su Open. La caída de Seles La estadounidense Jennifer Capriati, duodécima favorita, venció a su compatriota Mónica Seles (4) por 5-7, 6-4 y 6-3 en una hora y cincuenta y cinco minutos. Fue la sorpresa del día. Capriati había perdido siete veces ante Seles en once enfrentamientos. Capriati, que ya fue semifinalista el año pasado, tendrá como adversaria a la misma de entonces, su compatriota Lindsay Davenport, segunda cabeza de serie y defensora del título. Davenport superó sin mayores complicaciones a la rusa Anna Kournikova (8) por 6-4 y 6-2 en una hora y cinco minutos.