«Més que un president»

MARILUZ FERREIRO A CORUÑA

DEPORTES

DEPORTIVO

15 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Joan Gaspart no es el presidente del Barcelona. Es el doble del presidente del Barcelona. Es més que un president. El socio número 7.111 del club blaugrana cumplió su sueño el año pasado y ocupó el trono culé. Desde su oficina dicen que podía ver el que sería su reino, el Camp Nou. El desembarco de l''amic Joan en la presidencia fue triunfal, con goleada en las urnas. La amargura del fado la puso Figo, que le rompió la cintura de dirigente a Gaspart con el regate más inesperado de su carrera. Su marcha al Madrid. El que afirmó que nunca querría en su club a alguien que le hubiera quitado dos Ligas -dardo a Valdano-, había presenciado antes la fuga del luso que logró dos Ligas, una Recopa y dos Copas con el Barcelona. «El que me la hace, la paga», advirtió. Pero Gaspart, admirador reconocido del Papa, rápidamente encontró consuelo convirtiendo a otros a la fe culé. Definió a Alfonso como un «barcelonista de toda la vida» a pesar de sus botas blancas. Nunca se queda en blanco a la hora de rebatir la supuesta superioridad del innombrable rival. Basta con cambiar denominación cronológica por geográfica. Si el Madrid es el mejor club del siglo, el Barça, el mejor del universo. Y feliz con el quiebro verbal, que además es gratis. Pero, además de aplicar detergente de críticas a trapos propios y ajenos cuando salen manchas de merengue, tiene que convivir con su gran sombra. Se define con dos palabras (Dream Team) y resume en una (Cruyff). El brillante pasado reciente del Barcelona oscurece el gris presente. «La ambición del Barça tiene que ser más que ganar de 2-0 al Osasuna», bramó Gaspart en una ocasión. Pero el cargo también le obliga a morderse una lengua que se presumía más larga en la vicepresidencia. «Soy un forofo del Barça, pero también soy el presidente», afirmó. Tuvo que reciclarse. De incendiario a apagafuegos. Desmintió que el Barcelona representara el Lago de los cisnes ante el Besiktas, como había afirmado el vicepresidente Ángel Fernández. Pidió cariño cuando Rivaldo protagonizó Los ricos también lloran cuando no los quieren. Gran sacrificio. El hombre que dirige los designios de la entidad blaugrana... ¡se jacta de haber ejercido puntualmente de limpiabotas y de comadrona de urgencia en sus hoteles! Pero su mayor hazaña fue bañarse en el Támesis cuando el Barça se coronó en Wembley. Hay que tener valor. Y un extraño sentido de la higiene. Mejor el Támesis que nada que lave más blanco.