Golazo en propia meta

Alfonso Andrade Lago
ALFONSO ANDRADE A CORUÑA

DEPORTES

TONI ALBIR

Guardiola anuncia su despedida del Barça en junio El fantasma de Figo atormenta todavía los sueños de Joan Gaspart, Kluivert y Rivaldo empiezan a probarse la sábana blanca en las pesadillas del presidente del Barça, pero ha sido un hombre de la casa, Josep Guardiola, el que ha dado el penúltimo susto al alter ego de Núñez.

11 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

«Me marcho, chavales», anunció ayer el culé en el vestuario del Camp Nou. Sus compañeros lo miraban con incredulidad. Abelardo, siempre con el chiste preparado, rompió el hielo. «¿Te daremos caña el año que viene cuando vengas de merengón?», preguntó. «Antes de jugar en otro equipo español colgaría las botas», atajó Pep. Media hora después, la rueda de prensa. Traje de gala, emoción, voz quebrada y cien periodistas absortos. Y todo porque, en lo sucesivo, Josep explicará la esencia del seny en Inglaterra, probablemente en Newcastle. Aunque ha abierto las puertas a Italia, Francia y Alemania, la pérfida albión es la más capacitada para hacer frente a 300 kilos de ficha de un jugador de 30 años que quedará libre en junio. La fuga del catalán debe entenderse como una nueva carga de profundidad arrojada sobre el despacho de Joan Gaspart. «Guardiola ha sido el mayor símbolo del Barcelona en los últimos doce años», explicó al conocer la noticia Javier Irureta, entrenador del Dépor. El culé lleva diecisiete campañas disfrazado de blaugrana. Muchos socios lo vieron de recogepelotas en la época de Venables, por lo que es ejemplo para la afición y espejo de jóvenes promesas. El club catalán reaccionó como pudo. Más bien, como supo. Las formas no han gustado y la carga de profundidad ha hecho blanco. Pep sacudió la nave culé el día en que su presidente iniciaba junto unas vacaciones junto a su familia. Gaspart ya puede ir llevando el móvil a la piscina. Allí tendrá tiempo para repasar las frases premonitorias que legó a las hemerotecas de España. Una muy reciente dice así: «Guardiola se quedará en el Barça. Se lo puedo garantizar. Sólo se marcharía si él quisiera, y no quiere. El Barcelona cuida a sus símbolos con un cariño tremendo, así que no se irá». El tiro, por la culata. El golazo, en propia meta. Y es que 375 partidos contemplan al símbolo blaugrana, y eso convierte a Pep en «uno de los nuestros», como lo definió su compañero Abelardo. Pero queda todavía el último capítulo del affaire, el legado del catalán al coliseo que lo vio triunfar. El martes presentará en el Camp Nou un libro sobre su vida, Mi gente, mi fútbol.