Ferrero o Costa estarán en la final de Hamburgo

JOSÉ MARÍA GUIMARAENS A CORUÑA

DEPORTES

KAY NIETFELD

TENIS

18 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La Armada Española avisa muy seriamente cuando faltan sólo nueve días para el arranque de Roland Garros. Por lo pronto, ayer estableció un récord en el Masters Series de Hamburgo con la presencia de tres jugadores (Juan Carlos Ferrero, Albert Portas y Albert Costa) en las semifinales. Es más, en la final de mañana habrá seguro un hispano: el vencedor del duelo entre Ferrero y Costa. Y si Portas tumba al australiano Lleyton Hewitt se producirá un choque auténticamente español para decidir el título. Juan Carlos Ferrero despachó su compromiso con el sueco Thomas Johansson sin ningún problema (6-2, 6-2) y hoy se verá por tercera vez con Albert Costa, ganador del francés Fabrice Santoro por 6-1, 6-2. El rubio de Onteniente sigue en racha. Tras batir al nórdico, igualó el récord de quince triunfos consecutivos establecido en 1993 por el Sergi Bruguera de su mejor época. El último tropiezo de Ferrero esta temporada se registró ante Galo Blanco en la segunda ronda de Montecarlo. Excesivo esfuerzo Desde entonces nadie ha conseguido pararlo. Si llega así a París, en estado de gracia, que nadie se sorprenda de su coronación como vencedor en Roland Garros. Pero Juan Carlos no es de hierro y cualquiera sabe si no pagará el esfuerzo que viene realizando. Ayer tuvo que ser asistido por el fisioterapeuta durante su partido contra Johansson, por molestias en su muslo izquierdo. Con respecto a su cita frente a Albert Costa cabe señalar que será el tercer encuentro entre ambos. El balance es de empate a una victoria. Costa ganó en Kitzbuhel-99 y Ferrero lo hizo este año en octavos de final del Trofeo Conde de Godó. Albert Portas, por su parte, habrá de lidiar a ese auténtico toro bravo llamado Lleyton Hewitt, ganador en cuartos de final del argentino Franco Squillari por el tanteo de 6-4, 6-2. A Portas le anima extraordinariamente la posibilidad de cortarle las alas al australiano, porque de alcanzar ese objetivo lucharía por obtener su primer título ATP, tras los dos intentos fallidos anteriores, en el Godó-77 y San Marino-99