Sólo el Elche alimenta las esperanzas del Compostela

La Voz

DEPORTES

MIGUEL VÁZQUEZ

El once santiagués dilapidó otra oportunidad en su lucha por la permanencia El Compostela encaró el partido del Colombino a sabiendas de que dos de sus rivales directos, el Racing de Ferrol y el Leganés, habían esprintado por la mañana. Murcia y Elche dirimían sus compromisos a la misma hora, por lo que cabían todas las hipótesis. Una derrota en Huelva podría colocar al equipo santiagués al borde del descenso.

03 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Evidentemente, ganando, seguiría dependiendo de sí mismo. No fue así. Pero sigue con vida gracias al pinchazo del Elche. La lucha por la permanencia depura responsabilidades. Es cosa de ellos dos. El Compos incluso podría asegurar la categoría si gana al Jaén y pierde el Elche en campo del Murcia. Es la hipótesis más favorable. Cualquiera otra dejaría toda pendiente del Elche-Compos de la última jornada. Maric dispuso de principio un esquema 4-2-3-1, con Biscay ayudando a Jubera en el pivote de contención. El Recreativo salió con un 4-4-1-1 que se quedó en 4-4-1 a los veintitrés minutos, cuando Soto vio la segunda tarjeta amarilla. Las dos por cortar sendos balones con las manos. La afición del decano, sensibilizada con los árbitros, apretó desde la grada. Y se notó. El Compos empezó impreciso, sin apenas recursos para aguantar la posesión de balón. Los andaluces presionaron con criterio y volvieron a demostrar, como ya habían hecho en San Lázaro, que juegan de memoria. Sin embargo, no llegaron a inquietar en exceso a Rafa, salvo en un cabezazo sin aparente peligro que rechazó con apuros el guardameta. Poco a poco el Compos fue mejorando sus prestaciones, pese a que la expulsión de Soto no pareció afectar excesivamente a las constantes del juego. Con el rival replegado, el colectivo de Maric sufría porque no encontraba pasillos. De hecho, su primera gran ocasión llegó en una contra de tres trazos. Juanito, un tanto forzado, envió alto. Sobraron amagos y faltaron zarpazos. Tras el descanso sí se pudo comprobar que la expulsión de Soto tenía su importancia. Maric tardó cinco minutos en dar entrada a Ohen en lugar de Aguado. Y dos más tarde, Pérez Lima, en una acción rigurosa, mostró la segunda tarjeta amarilla a Pinillos. Lo más sospechoso es que tardó en sacarla. Pero el público rugía y al final lo complació. El trencilla amargó al conjunto santiagués en la segunda mitad. Con reequilibrio númerico el Recreativo se vino arriba. Ohen, que había entrado para ofrecerse en el área, apenas intervino. Y, desde ese punto de vista, podría decirse que los andaluces tenían superioridad de efectivos. Mientras el ariete nigeriano esperaba los balones, Xisco, y después también Bodipo, mordían para encontrarlos. Aún así, el nigeriano dispuso de una gran oportunidad en el minuto 66. Le sobró pesadez de movimientos. Dio tiempo a que reaccionase la defensa. Fue una acción dudosa que el árbitro dejó seguir. El Recreativo se entregó a la movilidad y la brega de Xisco, un internacional sub-21 que no participó en el encuentro ante Bosnia pero que fue convocado tras el partido de ayer para el siguiente compromiso de la selección de Iñaki Sáez. Xisco avisó nada más comenzar la segunda mitad y también en el minuto 73, con un cabezazo que salió fuera por muy poco. Tres después fabricó un penalti dudoso. Dio la impresión de que se tiraba pero, esta vez, Pérez Lima fue hacia los once metros. Xisco transformó.