GASPART NO HALLA LA PAZ

La Voz

DEPORTES

PUNTO DE MIRA

26 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

En este período de tradicional calma veraniega, en lo que al fútbol se refiere, las aguas están muy agitadas. La última marea viva amenaza con arrancar los cimientos en los que se asentó (?) el sillón de Joan Gaspart, un presidente que no gana para disgustos. El desafío de Rivaldo -que en el Dépor parecía un niño grande incapaz de matar una mosca- viene a ser el caso de rebeldía más sorprendente, por inesperado. No quitamos ni añadimos bazas a favor del brasileño; cierto que si así figura en los papeles, es lógico que exiga el pago de esos mil millones, pero también es verdad que para aumentarle ahora esa cifra habrá primero que sentarse y hablar. Así, a primera vista, da la impresión de que sus exigencias no tienen límite. Por un lado, el ex-deportivista se niega a incorporarse a los entrenamientos, mientras por otro resalta su interés por defender los colores azulgrana. El susto no hay quien se lo quite del cuerpo, aunque a última hora lo haya arreglado, tal y como podía intuirse.