Duque quiere un Compos que imponga sus galones

M. G SANTIAGO

DEPORTES

PACO RODRÍGUEZ

Advierte del riesgo de especular con la cuarta posición Atrás quedan el año 2001 y las vacaciones que finalmente se extendieron por un plazo de nueve días. En el horizonte inmediato, el domingo, asoma la amenaza del Zamora. Al primer entrenamiento del año faltaron Biscay y Adriano. Ambos llamaron para explicar sus problemas con los enlaces aéreos. El argentino (que llegó cuando sus compañeros estaban en la ducha), desde Barajas; el brasileño, desde Lisboa.

02 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Ha sido tiempo de reflexión, de revisión y de afianzar objetivos. Luis Ángel Duque traza sus mensajes con firmeza. En 2002 quiere un Compos que «de una vez por todas se convierta en el equipo a batir. De las diecisiete jornadas disputadas, en varias hemos sido un equipo simplón». No duda del potencial del colectivo que maneja. «Sé que es un buen plantel», apunta Duque. Pero eso no es óbice para que explique cuál es su principal temor, echando mano del símil de los paracaídistas: «Cuando te tiras la primera vez, no sabes que va a pasar. Cuantas más veces te tires, más miedo sientes porque sabes por donde pueden venir los errores. Me da miedo la autoconfianza. Conozco mucho la categoría y me da miedo que los jugadores piensen que queda tiempo para recuperar terreno. Estamos en puestos de ascenso, pero no debemos especular con la cuarta plaza». Bossa-Diego Pérez Insiste en reivindicar un Compos «aguerrido, ambicioso y agresivo». Los mayores problemas, sin embargo, se concentran en la parcela de la creación. Duque ha realizado todas las combinaciones posibles. En el último mes optó por la pareja Pinillos-Bossa para jugar por delante de la línea de cobertura. Y el domingo podrá disponer de Diego Pérez, una vez incorporado a la primera plantilla. «Diego conoce la categoría -observa Duque-. Tiene calidad y un fútbol vertical. Nos puede venir bien. Pero tendrá que ganárselo. Además, estoy encantado con el partido que hizo Bossa en Torrelavega. Es un chico de veinte años que necesita coger experiencia. Y está aprovechando sus oportunidades».