El Dépor buscará el gol en un partido más especulativo Éste no es el momento de cautivar con un fútbol de alta escuela, de cauterizar las heridas abiertas el domingo. Es simplemente la hora de aprobar el examen práctico y meter la cabeza en semifinales. Tiempo habrá para reparar afrentas y recobrar el fútbol perdido fuera de casa, pero no necesariamente esta noche (20.45 horas, p. p. v.) .
15 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El 2-0 de la ida permite al equipo especular con el marcador en Zorrilla. «El plan de juego será diferente al del domingo -explica Irureta-, porque el resultado adverso les obliga y les presiona». Para el entrenador, «el tiempo juega a favor del Dépor, y la ventaja que traemos no es definitiva, pero desde luego hay que saber jugar con ella». Por tanto, admite un cambio en el planteamiento respecto al último partido de Liga. Y esa variante especulativa pasa en primer lugar por robustecer y acomodar al equipo en la parte de atrás. Para empezar, dos laterales más defensivos, Héctor y Romero; quizá menos lanzados que Scaloni y Capdevila, pero con más experiencia para abortar el avance rival. Esta vez, la pareja de centrales será la integrada por César y Donato. El asturiano regresa a la titularidad en la Copa para formar un tándem que, como el que constituyeron Donato y Djorovic, apelará a la colocación más que a la velocidad. La segunda medida para robustecer el bloque será dar entrada a Duscher -más recuperador que Sergio-, junto a Mauro Silva. Y la tercera, tapar la banda izquierda del Valladolid, que creó muchísimos problemas el domingo, tal y como reconoció Irureta. Por eso Víctor se ha quedado en casa. El duelo será para Scaloni, con Héctor más retrasado. Una vez armado el bloque, viene la segunda clave para Irureta. «Todo depende de hacer un gol -dijo-, que no sería garantía absoluta de éxito, pero que daría muchas más opciones». Parece que Valerón volverá a tener una oportunidad para mover al equipo fuera de casa, pero la gran duda está en saber quién se colocará por delante del canario, Tristán o Pandiani. Makaay se quedó sin peto en el entrenamiento y parece que podría ser el arma del técnico para explotar la contra en la segunda parte. Héctor, Romero, César, Duscher y el delantero conforman las cinco rotaciones del irundarra. Según esto, el Dépor plantearía un partido de robo y contención a fin de manejar en principio la pelota, dormir el partido y buscar sin apuros la eficacia de Tristán o Pandiani. Con el duelo más abierto y los rivales más cansados, Makaay sería el arma perfecta para intentar el ansiado tanto tras el descanso. Pero de nada valdrá toda esta teoría «si el Dépor no supera los fallos de concentración que tuvo en el partido de ida» y que supusieron los tres goles, según el entrenador blanquiazul.