FÚTBOL El bombo se encargó de borrar las suspicacias. Las semifinales de Copa del Rey darán inicio el miércoles en San Mamés con todo un clásico. El Athletic y el Madrid dirimirán una eliminatoria que examinará dos trayectorias hasta ahora arrolladoras.
18 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El afán por reverdecer los viejos laureles del cuadro vasco en su competición tradicional se enfrentará al último sueño madridista: jugar la final del torneo, programada para el 6 de marzo (el día del centenario del club), en su estadio, el Bernabéu. La eliminatoria copera resulta a priori más favorable para los blancos. Al ingente potencial de la plantilla que dirige Vicente del Bosque hay que añadir que el encuentro de vuelta se celebrará en el coliseo blanco. Además, el palmarés de tres de las principales estrellas del equipo merengue, Raúl, Zidane y Roberto Carlos -Figo ya conquistó dos títulos en el Barcelona (97 y 98)-, carece de este trofeo. En el Athletic, a Heynckes y a su equipo se les presenta la gran oportunidad de devolver el lustre perdido a las vitrinas de San Mamés. El equipo rojiblanco, segundo clasificado en el campeonato liguero, dispone de la oportunidad de mejorar la imagen que viene ofreciendo en su estadio ante el incontestable líder. Aupado por el gran momento de forma que disfruta Urzaiz (actual máximo goleador de la Liga) y por la irrupción del pamplonés Tiko en la mediapunta, el el regreso del técnico alemán al banquillo de los leones colma de ilusión a sus seguidores. A pesar de que el Athletic eliminó al Madrid en las semifinales de 1984, lo que le valió para alzarse ese año con su última Copa, y del gran rendimiento de los vascos esta temporada a domicilio, no dista mucho del precedente ocurrido la séptima jornada de Liga en el Santiago Bernabéu. Los locales, en un partido cómodo, a pesar de que no contaban ni con Zidane, ni con Figo, ni con Roberto Carlos ni con Helguera, derrotaron por 2-0 a un decepcionante y apático rival.