Australia vuelve a tener un campeón de Wimbledon. Han tenido que transcurrir quince años, desde que Pat Cash conquistó el título superando a Ivan Lendl, para que un jugador de aquel país, en este caso Lleyton Hewitt, haya logrado coronarse como rey en la pista central del All England Club. Hewitt, líder mundial indiscutible, confirmó su clara superioridad sobre el argentino David Nalbandián, vigésimo octavo cabeza de serie, y se impuso por 6-1, 6-3 y 6-2 en una hora y cincuenta y seis minutos. Como premio recibió 840.000 euros. El sudamericano vuelve a casa con un cheque por importe de 410.190 euros. Producido el tanto del triunfo, una derecha larga de Nalbaldian, a Hewitt le faltó tiempo para escalar hasta el palco de invitados familiares y allí abrazó a Jason Stoltemberg, su entrenador, a su novia, Kim Clijsters, y a sus padres. «Es una sensación increíble la que noto tras ganar aquí. Desde que era un crío soñé con triunfar en Wimbledon y lo he conseguido. Casi no me lo puedo creer. Está claro que ya soy mejor que John McEnroe», dijo el nuevo campeón, aunque se advirtió en el tono de su voz, al referirse a Supermac , que la alusión al que fue campeón era una especie de broma. Desde 1984, cuando precisamente McEnroe derrotó en la final a Jimmy Connors, no se habían registrado tan pocos juegos en un encuentro para decidir el título. En todo caso, Nalbaldián salta del puesto 32 al 14 de la clasificación mundial. Hewitt llevó siempre el mando, la voz cantante. Ejerció su dominio como quiso pese a los inútiles intentos de respuesta por su adversario. Fue un duelo en tres tiempos, porque se registraron dos interrupciones por la lluvia. Nalbandián hizo un primer set con estrambote, porque lo inició con doble falta y lo cerró con otra doble. Fue una manga perfectamente controlada por Hewitt, como el resto del partido. Los dos jugadores se habían cruzado antes en el Godó y aquella victoria del de Adelaida hacía prever otro triunfo suyo. Es la segunda prueba de Grand Slam que se adjudica Hewitt tras su victoria del año pasado en el US Open sobre Pete Sampras.