Cambio temporal de jerarquías

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso REDACCIÓN

DEPORTES

El Niño vuelve al PGA como mejor baza española tres años después de su revelación Seve está de baja, Olazabal en un bache y García es cuarto en las apuestas

13 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La élite del golf español sufre una transición. Con Severiano Ballesteros retirado temporalmente, José María Olazabal en busca de su swing perdido y Miguel Ángel Jiménez sin apenas títulos individuales en dos años, Sergio García toma el mando. El Niño es la principal baza nacional en el Campeonato de la PGA, que mañana arranca en Chaska, Minnesota. El termómetro de las apuestas británicas le da cuarto favorito de una lista siempre encabezada por Tiger Woods, cuyo triunfo se paga por 6 a 4. El dominio del castellonense lo confirman su sexto puesto tanto en la Orden de Mérito europea como en la lista de ganancias estadounidense. Con permiso de Woods, García quiere cerrar en el Hazeltine National Club el camino iniciado hace tres años en Medinah. En el PGA del 99 se convirtió en una estrella tras su duelo de la cuarta jornada con el número uno. Dieron la vuelta al mundo su salto y el increíble golpe para superar un árbol en el hoyo 16. Desde entonces ha ido creciendo, sobre todo, deportivamente. Porque en Minnesota se reencontrará con una afición estadounidense que ya no le consiente todo. En junio hubo los primeros roces en Nueva York. Primero, El Niño insinuó que la organización del US Open daba un trato preferente a Tiger. Y después respondió con el dedo corazón a las quejas del público por sus manías antes de golpear y a los comentarios de algunos aficionados sobre su relación con Martina Hingis, también presente en Bethpage. Ningún español ganó nunca el cuarto grande. Pero, a los 22 años, el segundo entrenador del Borriol Club de Fútbol quiere marcar el gol de su vida. «Llevo dos tiros al poste y otro al larguero», comentó tras su tercer top ten de esta campaña en torneos del Grand Slam. Y es que García fue cuarto en el US Open y octavo tanto en el Masters de Augusta, como en el British. Olazabal es en este caso el otro español en el torneo. Sería una temeridad hablar de relevo generacional. Pero este año García lidera el golf español de forma indiscutible. Tras los títulos en el Open de Hong Kong y el Buick Invitational, el vasco, de 36 años, se hundió. Según su propia versión, perdió confianza tras el Open de Francia. Antes del British reconoció que se le había «ido el swing» . Confirmado. No pasó el corte. Claro que descartar a grandes jugadores como Olazabal es un grave error. Conserva un récord en el PGA, la mejor vuelta en la historia del torneo, con 63 (-9) el tercer día del 2000. Si él atraviesa un bache profundo, Ballesteros sufre una crisis interminable. No gana un torneo desde el 95, y el pasado julio dijo basta. Por primera vez desde 1975 falló a su cita con el Open Británico. No es cuestión de edad. Tiene 45 años y jugadores como Bernhard Langer y Nick Faldo siguen en la élite. Sus últimos resultados son indigno para una leyenda. Como no hace declaraciones, Olazabal explica su situación. «Esto debe ser difícil para él. Por eso se toma un descanso. Cruzo los dedos para que vuelva». También debe recuperar su juego Miguel Ángel Jiménez, ausente ya en el US Open, y que tampoco competirá en Minnesota.