El torneo cierra el Grand Slam en Minnesota con Ernie Els como principal antagonista del inalcanzable número uno mundial 2 líneas
14 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La luz del Grand Slam se pone por Minnesota. Tiger Woods y 154 mortales inician hoy la carrera por el Campeonato de la PGA (21.00 horas, Golf + y 24.00 h., Canal +). Se busca al antagonista del mejor jugador del mundo. Tras el número uno, lo único cierto es que no hay quien le haga sombra. Con siete de los doce últimos majors, reedita desde hoy la clásica lucha contra sí mismo en el Hazeltine Club de Chaska. La historia previa del torneo es la de lo que pudo haber sido y no fue. El último grande de la temporada dejaría para siempre su condición de peor major si no fuera por el naufragio de Woods el 20 de julio. Bajo un temporal de lluvia, viento y frío se produjo su naufragio. Sus sonrojantes 81 golpes el tercer día del Open Británico impidieron que el número uno complete este fin de semana el Grand Slam completo y en el mismo año. En Hazeltine se pondrá en juego el honor de ser el primer aspirante a hacerle sombra. Si alguien saca más conclusiones de su reciente humillación tiene cuatro días para comprobar su previsible error. Ni Minnesota tiene el tiempo de Escocia ni Hazeltine esconde las trampas de Muirfield. ¿Qué nuevo récord hay ahora al alcance de Woods? Su noveno grande le podría convertir en el primer jugador que en dos temporadas diferentes gana tres títulos del Grand Slam. La pregunta sobre quién puede frenarlo ya tiene más difícil contestación. La lógica apunta a Ernie Els como principal incordio del californiano. Con la ayuda psicológica de Jos Vanstiphout, el sudafricano superó su tigritis y ganó el Open Británico. La lista alternativa al de siempre surge más igualada que nunca. Con 25 campeones distintos en los 32 torneos de la PGA de esta temporada, cualquiera, y ninguno, puede lograrlo. El sudafricano Retief Goosen, los estadounidenses David Love III y David Duval, y eternos aspirantes a un grande como el escocés Colin Montgomerie y el estadounidense Phil Mickelson parten con cierto crédito. De la lista casi se cae José María Olazabal. A Sergio García le suele frenar su pobre promedio en la jornada final de los grandes (72,7 golpes). «Sé que tengo opciones de vencer a Tiger y sé cómo ganar un major. La diferencia es que él hace menos putts. Tengo 22 años y todavía jugaré otros 80 ó 90 torneos del Grand Slam».