Pasarón sigue resistiéndose

Tino Rascado PONTEVEDRA

DEPORTES

XOÁN CARLOS GIL

El irregular arranque de Liga del Pontevedra genera dudas La temporada pasada sólo ganó nueve partidos como local

17 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Dos jornadas en Pasarón han sido suficientes para comprobar que la historia se repite en el Pontevedra. La temporada pasada el equipo granate ofreció un gran nivel en los desplazamientos y sin embargo a la hora de jugar en su campo, ante su afición, acusó una flojera impropia de un equipo con aspiraciones de ascenso. Los jugadores son conscientes de que la imagen que están ofreciendo en el viejo campo de O Burgo debe dar un giro radical para alejar definitivamente los fantasmas de su feudo. Luismi, primer capitán de la plantilla tras la baja de Pablo Vázquez, apunta que «debemos de mejorar el rendimiento para sacar adelante los partidos de casa ya que nuestra afición también quiere vernos dando una buena imagen y, sobre todo, ganando los partidos». La pasada temporada, la más regular de los últimos lustros, el Pontevedra sólo fue capaz de ofrecerle a su parroquia nueve victorias -empató en seis ocasiones y perdió en cuatro- en los 19 encuentros de Liga. En la presente lleva un empate y una derrota, por lo que Luismi teme que la situación se repita. Para cambiar esta trayectoria, la plantilla mantuvo una amplia reunión alrededor de Milucho con el objetivo de tratar de «arreglar esto entre todos». En la reunión, los integrantes de la plantilla han expuesto su opinión sobre los motivos por los que un modesto equipo como el Alcorcón ha sido capaz de llevarse los tres puntos de Pasarón. «Lo que pretendemos es sacar conclusiones para conseguir, cuando menos, ofrecer en casa la imagen que estamos dando fuera». ¿Qué parte de culpa tiene Milucho en todo esto? Luismi no elude la pregunta: «Lo que hace el entrenador es importante, pero al fin y al cabo los que estamos en el campo somos los jugadores y de nosotros depende que hagamos un buen juego y logremos sacar esto adelante». Deja en manos del técnico la responsabilidad a la hora de elegir el planteamiento y la táctica, «en la que sí influye», precisa, pero «por mucho que nos diga y nos sitúe en el campo de una forma u otra si después nosotros no respondemos, de nada sirve», por lo que asume que la sensación de inestabilidad que transmite el equipo «es más culpa nuestra que del entrenador». En sintonía con las declaraciones de Milucho, publicadas ayer en este periódico, en la que anunciaba que dimitiría en el momento que él viera que no es capaz de de llevar el equipo a la promoción de ascenso, el técnico se lo ha hecho saber también a la plantilla. Luismi, que lo conoce bien, sabe que no es una bravuconada. «Ante todo él se siente hincha del Pontevedra y no quiere ver al equipo sacando malos resultados, por lo que se irá si no lo consigue», admitió el capitán.