Todos contra el imperio de los Lakers

José M. Fernández REDACCIÓN

DEPORTES

Los campeones de los tres últimos títulos vuelven a confiar en el trío formado por O'Neal, Kobe Bryant y Phil Jackson para conquistar un nuevo anillo

27 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Tres títulos consecutivos, la pareja más letal del baloncesto mundial en plena madurez y, en el banquillo, el mago que ha conseguido nueve de los últimos doce anillos de la NBA en disputa. ¿Quién da más? Si nadie pone remedio -y pocos parecen en disposición de hacerlo-, los Lakers de Los Angeles comenzarán mañana una fase de 82 partidos en apenas seis meses cuyo previsible epílogo será el cuarto campeonato. Es decir, un nuevo episodio de, probablemente, la competición deportiva más previsible del mundo. Los actuales campeones apenas han variado respecto a los últimos años; siguen confiando en la sabiduría de Phil Jackson, en la explosiva combinación del dúo Shaquille O'Neal y Kobe Bryant y en un grupo de jugadores con oficio. Una apuesta segura y fiable. Además, como la prensa norteamericana se ha cansado de airear, los Lakers cuentan con el añadido del espectacular estado físico de un Kobe Bryant que ha ganado durante el verano ocho kilos de puro músculo. A sus 24 años, en su séptima temporada en la NBA, el niño prodigio parece dispuesto a convencer al mundo de que es, por talento, el heredero del gran Jordan. Eso sí, el único nubarrón en el horizonte de los Lakers será el estado físico de Shaquille. Recién operado, el díscolo gigantón no parece haberse cuidado como debería y tardará en incorporarse al equipo. Hasta su retorno, a su equipo le toca sufrir. Sólo tres equipos de su propia conferencia -los Kings de Sacramento, los Mavericks de Dallas y, en menor medida, los Spurs de San Antonio- parecen en condiciones de poner algunas chinitas en el recorrido de los Lakers. Como único refuerzo, los Kings han incorporado a Keon Clark -un nuevo elemento para complicarle la existencia a Shaq-, confían en la pareja Bibby-Weber y en una de las plantillas más extensas de la Liga para, por fin, derrotar a su odiado vecino. Dallas se apoya en un canadiense -Steve Nash- y en un alemás -Dirk Nowitzki- para alcanzar la final del Oeste. El exigente y extravagante Mark Cuban, propietario del equipo, cree que su plantilla ha alcanzado el suficiente nivel de madurez como para afrontar grandes empresas; Finley, Van Exel, LaFrentz, Popeye Jones o Nájera son sus argumentos. En cuanto a los Spurs, todo gira alrededor de Tim Duncan y un David Robinson que parece decidido a despedirse al final de la presente campaña. En cuanto al resto de conjuntos del Oeste, y por tanto rivales directos de los campeones, pocos cambios. Sólo la incorporación del chino Wang Zhi-Zhi a los Clippers y, sobre todo, el refuerzo de Houston: el chino Yao Ming, número uno del draft . En un panorama escasamente innovador respecto a la temporada pasada, sólo la confirmación de que Michael Jordan seguirá una temporada más en los Wizards de Washington. Si hace doce meses, a sus 39 años, el mejor jugador de la historia impulsó una competición tocada en sus índices de audiencia, ahora ha conseguido que su equipo sea el que más se ha reforzado para intentar obsequiar a su estrella con los últimos play off de su extensa biografía. Jerry Stackhouse, un impenitente anotador y el prometedor Larry Hughes han potenciado el juego exterior de una franquicia a la que nadie querrá tener enfrente en una eliminatoria. New Jersey Nets y los Celtics, protagonistas de la última final de la Conferencia Este, parten un par de cuerpos por delante de sus rivales. Los Nets piensan en la revancha con los Lakers, por lo que han incorporado a Rodney Rogerse y han protagonizado el intercambio de la pretemporada, al enviar a Van Horn y a MacCulloch a Filadelfia a cambio de Dikembe Mutumbo -¿anti-Shaq?-, un pívot demasiado valorado, pero que al que Jason Kidd sabrá sacarle rendimiento. También en Boston piensan en reeditar tiempos pasados y han arriesgado al fichar al veterano Vin Baker, aunque pierden a Kenny Anderson y quedan huérfanos de un base de garantías. El resto del Este, prácticamente igual: Iverson continúa siendo el sustento de unos Sixers con pocas opciones; a los Knicks se les ha lesionado McDyess, su fichaje estrella, y están envueltos en una polémica con Sprewell, lesionado en una muñeca tras protagonizar una pelea; y los Hornets han cambiado Charlotte por Nueva Orleáns. Una temporada más, la incógnita es el rendimiento de los Magic de Orlando: Tracy McGrady es su seguro y Grant Hill -prácticamente en blanco por lesion las dos últimas campañas-, su gran esperanza; con ellos y los veteranos Horace Grant y Shawn Kemp, los Magic pueden hacer frente a los Nets y a los Celtics.