El confidente de Gaspart

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez A CORUÑA

DEPORTES

El ex uralista Antonio Rodríguez celebró sus primeros meses como jugador del Barça alevín sentándose a la vera del presidente en la comida navideña de La Masía

25 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Se confirma. La Masía actúa con un poderoso efecto invernadero y ayuda a madurar a los jóvenes frutos de las canteras foráneas afincados en Barcelona. Un ejemplo de ello es el coruñés Antonio Rodríguez Dovale, Toni . Su marcado acento catalán y sus diplomáticas respuestas indican una evolución en la personalidad del alevín del Ural que decidió cambiar de aires para probar fortuna en Can Bar-ça . Su padre confirma la sospecha acerca de la rápida adaptación del niño: «Parece que no es hijo nuestro, sino del Barça». De hecho, el presidente culé , Joan Gaspart, tuvo en Toni un excelente confidente en medio de la tormenta institucional más salvaje de los últimos tiempos. Lo sentó a su izquierda en la comida de Navidad con la cantera azulgrana. Toni no suelta prenda acerca de los comentarios relacionados con el primer equipo -«no son cosas mías»- y explica que su lugar de privilegio se debía a un sorteo realizado entre los inquilinos de La Masía. «No me quedó más remedio que sentarme allí, le dije que había llegado de A Coruña, aunque no el equipo», explica. De todos modos, el coruñés echa un cable a su presidente: «Ante el Mallorca se ganó y en Europa la trayectoria es excelente, ¿no? Pues ya está». «Los canteranos solemos ver en La Masía los partidos del primer equipo y estamos convencidos de que terminará arriba», explica Toni, que de Van Gaal dice que «parece trabajador; ni me gusta ni me disgusta». Tras pasar los cuatro primeros meses de los 108 que dura su contrato, el coruñés ya piensa en azulgrana. Sus padres también: «A pesar de que estuvo a punto de fichar por el Real Madrid, hubiera sido un error quedarse en A Coruña o haberse ido a otro equipo que no fuese el Barcelona. Allí está como en una nube». En el Barcelona le han enseñado a variar su posición en el campo (extremo zurdo o mediapunta), a trabajar más para el equipo y a no descuidar los estudios, «aunque no me agobian con ese tema», dice. Toni no se pierde ni un encuentro del primer equipo en el Camp Nou -«el fútbol se ve mejor que en Riazor»-, pero su ídolo no juega al lado de Kluivert. «Iniesta es el jugador que más me gusta, lo veo entrenar muchas veces y he hablado con él», explica. El proceso de adopción por parte del Barcelona es lento, pero seguro. Algunas frases son esclarecedoras. «Cuando iba a Riazor, era para ver a los equipos que juegan bien al fútbol», dice, al tiempo que revela que «no pienso mucho en la morriña; hablo habitualmente con mis amigos del Obradoiro y del Ural, y veo con frecuencia a mis padres». Junto a Antonio, en el alevín de segundo año del Barcelona, juega el vigués Iago Falque, uno de los destacados en el último torneo de fútbol siete de Brunete. El juego de creación del equipo descansa en la pareja de gallegos, que se complementan a la perfección.