«No miré ni donde estaba Bonano»

Juan Villar VIGO

DEPORTES

Sylvinho reconoce que tuvo algo de suerte al marcar uno de los mejores goles de la Liga. Ya había marcado uno similar al Chelsea cuando jugaba en el Arsenal

27 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Sylvio Mendes, conocido futbolísticamente como Sylvinho por su constitución menuda, va por la vida con la sonrisa dibujada permanentemente en su boca. Contagia alegría. No ha olvidado su procedencia de una familia humilde de Sao Paulo (Brasil), donde nació hace 28 años, y baja de su altar para tomar un café con los empleados de A Madroa. Su alegría natural se multiplicó ayer después de haber marcado el domingo un golazo que puede convertirse en uno de los más espectaculares de la Liga. -¿Cuántas veces ha visto ya el vídeo de su gol? -Un par de veces, porque aún no he tenido tiempo, pero la verdad es que al verlo me ha parecido mucho más bonito de lo que pensaba en el momento en que lo marqué, porque desde esa posición es difícil acertar con la portería. -¿Tuvo tiempo de preparar el disparo con la precisión necesaria para sorprender al portero del Barça? -Ni siquiera miré donde estaba Bonano. Fue una jugada muy rápida en la que busqué a Edú, con quien me entiendo muy bien, me devolvió la pelota y disparé, pero no creí que iba a entrar. -¿Había marcado alguna vez un tanto similar a este? -Sí una vez frente al Chelsea, cuando jugaba en el Arsenal, en un partido de la Premier League, pero no fue tan espectacular como este y la ejecución no era tan difícil. -Ya hay quien le compara con Roberto Carlos. -Somos muy diferentes. Roberto Carlos es con diferencia el mejor lateral del mundo. Él es muy potente y hace muchos goles. Mis características son distintas. -¿Tiene más mérito que un brasileño triunfe siendo defensa? -En Brasil es más difícil salir si no eres delantero, aunque cada vez se ven en Europa brasileños en cualquier puesto como Lucio, Emerson o Mauro Silva. -¿Y aprecia en su país más ilusión con la llegada de Lula a la presidencia del país? -Sí, me alegra que esté ahí. No intenta engañar a nadie con grandes discursos. En Brasil hay mucha gente de pasa hambre y Lula les está dando esperanzas de que las cosas pueden cambiar. -¿Pasó usted hambre en su infancia? -Yo procedo de una familia pobre, vivíamos sin ningún lujo, pero mi padre trabajaba y afortunadamente no llegamos a pasar hambre por lo que puedo considerarme afortunado. -¿A quién le ha dedicado usted su primer gol de celeste? -Como cristiano evangélico que soy se lo dedico a Dios, a quien le agradezco no este gol, sino sobre todo por la salud que le da a toda mi familia. Evidente hay otros problemas, como todo el mundo, pero nada que no se pueda solucionar. -También ha recordado a Doriva después del partido contra el Barcelona. -Con Doriva me une una amistad muy grande desde que le conocí en 1998 cuando coincidimos en la selección brasileña. Puedo decir de él que es uno de los pocos profesionales de verdad que he conocido en mi carrera futbolística. -Si algo le caracteriza es su velocidad, ¿nunca ha pensado en dedicarse al atletismo? -(Breve sonrisa) No, siempre me ha gustado el fútbol. La preparación física siempre ha sido una de mis preocupaciones y por eso puede parecer que tengo condiciones atléticas, pero a mí lo que me gusta es el contacto con el balón. -¿A quien prefiere por delante en la banda a Gustavo López, a Juanfran o a otro compañero? -No tengo ninguna preferencia.