El All Stars de la NBA se convirtió en un anticipado homenaje de despedida al mejor jugador de baloncesto de la historia
10 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Esta vez sí; a la tercera va la vencida. Una semana antes de cumplir los cuarenta años, el mejor jugador de la historia del baloncesto aprovechó la cita del All Stars de la NBA para certificar que su tiempo ya había pasado. Cumplirá con los Wizards lo que queda de temporada y se irá a su casa a descansar. «Dejo el baloncesto en buenas manos, con muchas estrellas en activo y otros jugadores que van camino de serlo». En la gran cita anual de las estrellas, el brillo lo irradió Michael Jordan; él acaparó toda la atención en el partido entre las selecciones del Este y del Oeste. Desde la sorpresa de que fuera Vince Carter el que le cedió su puesto en el quinteto inicial del Este hasta la actuación de Mariah Carey, quien lució la mítica camiseta con el número 23 de los Bulls de Chicago, o el que sus compañeros calzaran los diferentes modelos de las botas Air Jordan. El atestado Philips Arena de Atlanta rindió homenaje al máximo anotador en los All Stars (262 puntos con los 20 que anotó ayer). Garnett, Kobe Bryant o Tracy McGrady, tres de los jugadores que luchan por heredar el trono del hombre que ha acaparado más de tres lustros del baloncesto, admitieron que la anunciada retirada de Michael Jordan significaba el final de una era y que tendrían que superar una fase de transición hasta que encuentren a la nueva figura que vuelva a identificar al baloncesto profesional y la NBA. El resto del fin del semana de las estrellas, una pura anécdota , o casi. Un insulso partido entre los rookies y los jugadores de segundo año, un concurso de mates discreto y, en tono algo mayor, la exhibición de Stojakovic en el concurso de triples. El Oeste ganó al Este (155-145) después de dos prórrogas -Kobe estropeó la fiesta a Jordan al final de la primera al lograr el empate con tres tiros libres- y con Garnett en plan estelar, muy por encima del exotismo de Yao MIng o de la discrección de jugadores que -como Kobe Bryant, McGrady o Carter- optaron por ceder protagonismo al deportista con mayor impacto económico, deportivo y mediático de la historia: Michael Jordan.