Mientras el atletismo español saborea las medallas del mundial de Birmingham, la élite gallega continúa emigrando por falta de apoyos económicos y por una infraestructura tan precaria que impide que las categorías de base asuman el relevo generacional
17 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.MARÍA ABEL (Lugo, 1974) representa la atleta gallega de mayor proyección. Campeona de España de cross, se ha especializado en el maratón. Milita en el Nike. EVA ARIAS (O Barco, 1980). Fue la única gallega en el mundial de Birmingham. Participó en el 1.500 después de conseguir un tiempo de 4.14. Milita en el Chapín de Jerez. ¿Por debajo del oro de Birmingham, qué? ¿Cómo está de salud el atletismo en Galicia? Casi todos están de acuerdo. Hasta la propia federación. Hay inmensas lagunas, pero también un margen para la esperanza. Más allá de un reducido grupo de élite aparece un ramillete de promesas que se encuentra con las dificultades de siempre: precariedad de medios, falta de estructuración en la base y pocas ayudas para una élite demasiado a menudo condenada a emigrar. El déficit de técnicos por la falta de consignación presupuestaria es otro de los lastres. El atletismo no es de color de rosa, y menos en Galicia. Encontrar sustitutos para la generación que abanderaron Xulia Vaquero y Alejandro Gómez no está nada fácil. Aunque casi todas las partes apunten que un atleta poco menos que nace por generación espontánea y que los éxitos en la base están incluso recientes (cuatro podios en el cross infantil y cadete el pasado fin de semana y nueve medallas en los campeonatos bajo techo). La élite siempre ha sido el espejo para las futuras generaciones. En pleno tercer milenio la mayoría de los principales atletas han tenido que emigrar. Madrid y Barcelona se han convertido en el punto de destino para María Abel, Alessandra Aguilar, Andrés Díaz o Santi Pérez. Salvo excepciones, ninguno de ellos está adscrito a un club gallego. Para vivir del atletismo se hace necesario militar en clubes como el Nike, Playas de Castellón o el Universitario de Salamanca. El aspecto monetario no ha sido el único que les ha impulsado al destierro. La falta de infraestructura es otro lastre descomunal. Galicia tan sólo cuenta con una pista cubierta, Riazor. La polideportiva acogió el gallego absoluto de una especialidad que durante una década estuvo ausente en el concierto nacional. Y ante la falta de estadios con techo, el gallego juvenil y cadete se celebró al aire libre. En Narón. La formación es el tercer aspecto pendiente. Estructurar el deporte escolar y dotar de monitores y técnicos a los centros es una de las reivindicaciones del atletismo gallego. La falta de preparadores profesionales es otra de las rémoras. ALESSANDRA AGUILAR (Lugo, 1978) fue la primera española en el último europeo de cross y está realizando una temporada prodigiosa. Milita en el Univ. de Salamanca. ROCÍO RODRÍGUEZ (Ferrol, 1977). Ha sido campeona de España absoluta en el 1.500 y en el 2.000. Participó en el mundial de Japón. Milita en el Ría de Ferrol. ANDRÉS DÍAZ (A Coruña, 1969) es el actual plusmarquista europeo de los 1.500 metros con un registro de 3.33.32. Participó en dos Juegos Olímpicos. Milita en el Kelme. DOLORES PEDRARES (Tui, 1973). Recordwoman española de martillo con 64.29. Campeona de España en los últimos cuatro años. Milita en el Valencia Terra i Mar. ALEJANDRO GÓMEZ (Vigo, 1967) participó en tres olimpiadas. Ha sido campeón de España de cross en dos ocasiones y de media maratón en una. Milita en el Kelme. SANTI PÉREZ (Vigo, 1972). Ha sido campeón de España de 50 kilómetros marcha en Ourense. Ganó dos títulos como promesa. Pertenece al Academia Postal.