La Juve hace trizas al Madrid

La Voz

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El equipo blanco se mostró inferior a un rival superior táctica y físicamente. Del Piero lideró el pase del cuadro italiano a la final de la Liga de Campeones.

14 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Figo falló un penalti que hubiera acercado a los visitantes a la prórroga El Madrid puso fin a su aventura europea en un capítulo negro que le hizo despeñarse cuando trataba de coronar Los Alpes camino de la final de Old Trafford. La Juve desnudó las miserias de un Madrid renqueante por todos sus flancos y que acusó sobremanera la ausencia de Makelele, la falta de ritmo de Raúl y la reciente lesión de Ronaldo. Porque el brasileño, incluso mermado, tuvo que salir en la segunda parte y fue el más peligroso. Forzó la pena máxima con la que Figo encumbró más la figura gigante de Buffon. Un penalti decisivo con 2-0 en el marcador que, en ese momento, habría llevado a la prórroga. Después, llegó el gol de Nedved, y el de Zidane, que dio esperanzas al Madrid hasta el final, aunque sólo sirvió para maquillar una dolorosísima derrota. El Juventus demostró ser un equipo mucho más trabajado técnica y tácticamente, más solidario, infinitamente superior físicamente y más fiable. En el tramo final de la primera parte llegó a bailar a los madridistas, algo casi impensable en escuadras italianas que habitualmente desprecian el balón. En el centro del campo, los de Lippi asfixiaron a los madrileños y ridiculizaron a una pareja de pivotes, Flavio y Cambiasso ?la gran apuesta de Del Bosque para este partido?, nada equilibrada, intrascendente e impropia, en suma, del campeón de Europa. En cada disputa, en cada carrera, se impusieron los juventinos. El Madrid, con más toque, más técnica y mejores jugadores, fue incapaz de soportar un ritmo como el local. Estuvo muy por debajo de sus prestaciones todo el equipo merengue, salvo Zidane. Todo se puso enseguida de cara a los italianos, que se adelantaron en su segunda aproximación. Una magnífica jugada de Nedved en la que falló con estrépito toda la zaga del Madrid, ya que Del Piero tocó de cabeza sin oposición y Trezeguet remató a placer. Lejos de buscar al Madrid, el Juventus se replegó para contragolpear. Con Guti perdido en guerrillas intrascendentes y Raúl luchador pero muy disminuido, sólo sufrían los bianconeri cuando Zidane y Figo eran capaces de conectar. Los italianos, a lo suyo. A racanear con el gol, a defender fuerte, a presionar, y esperar otro despiste del Madrid. Y éste llegó cuando Del Piero, espléndido en este partido, recibió en el área y aprovechó la pasividad de Salgado y Hierro para superar a Casillas. Con la eliminatoria cuesta arriba, era obligado buscar la reacción, casi la heroica. Del Bosque retiró a Flavio para jugársela con Ronaldo, y después a Cambiasso, para supuestamente encontrar más profundidad con McManaman. Y, sin hacer nada del otro mundo, sólo con más intensidad y Ronaldo en el césped, el Madrid tuvo su ocasión. La fabricó Ronaldo pero la desperdició Figo, que estuvo generoso en Turín, se ofreció, pero no desbordó ni marcó en el momento clave. El resto, casi sobró.