Ferrero atacará sobre la hierba

La Voz ENVIADO ESPECIAL | LONDRES

DEPORTES

22 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Para Juan Carlos Ferrero, borrón y cuenta nueva en Wimbledon, un escenario repudiado de siempre por aquel Ivan Lendl que llegó a proclamar lo de «la hierba, para las vacas». Sobre pistas de césped se han consagrado no pocos ilustres de la raqueta. Pete Sampras, con siete victorias en el All England Club, preside el listado de los mejores campeones. A engrosar la relación de vencedores aspira este año Juan Carlos Ferrero. El de Onteniente atacará a fondo sobre la hierba. Intentará seguir los pasos de destacados restadores que vencieron en la catedral londinense, como Borg, Agassi y Hewitt, entre otros. Persigue también con la lógica ambición inscribir su nombre como segundo español que conquista el torneo, tras aquel éxito primero de Manolo Santana en el año 1996 cuando el madrileño superó en la final al norteamericano Dennis Ralston. Ferrero advirtió en París, poco después de coronarse campeón en Roland Garros, que su segundo gran objetivo del año es ganar en Wimbledon o en el US Open, porque su primera gran meta es terminar el año como número 1 del mundo. Las anteriores experiencias del valenciano en Wimbledon resultaron decepcionantes. Acudió por primera vez en 2001 y salvó un par de rondas, con triunfos sobre el inglés Milligan y el australiano Jason Stoltemberg y derrota, en la tercera vuelta, frente al zurdo británico Greg Rusedski, uno de los más duros sacadores del circuito. La segunda comparecencia de Juan Carlos Ferrero en el torneo tuvo lugar el año pasado. Se las prometía muy felices. En el primer encuentro dejó fuera del torneo al sudafricano Neville Godwin tras ceder el primer set. Después, ante la sorpresa general, tropezó con un desconocido estadounidense llamado Jeff Morrison, que en una extraordinaria demostración dejó al pairo al tenista español. Verkerk, en el horizonte Esta vez Juan Carlos Ferrero abriga la esperanza de caminar muy lejos . El francés Jean Rene Lisnard (94 ATP) se presenta como un rival asequible. El galo saldrá a jugarse el todo por el todo. La respuesta del valenciano debe traducirse en restos consistentes y bien colocados. Ese primer compromiso le servirá para entrar en contacto con la traidora hierba londinense. Puede ocurrir que Juan Carlos Ferrero llegara a encontrarse en cuartos de final con el holandés Martin Verkerk, su enemigo en la final de París, aunque en lo que respecta al jugador tulipán habrá que ver si es capaz de conjugar su fortísimo saque con una volea adecuada, porque este gigantón apenas visitó la red en Roland Garros.