El torneo de las ausencias podría aupar a Juan Carlos Ferrero a la cumbre del tenis mundial. El US Open, último Grand Slam de la temporada, llega a Flushing Meadows con las bajas de los dos últimos campeones: Pete Sampras y Serena Williams. Sampras acaba de anunciar su adiós y la menor de las Williams faltará a causa de la operación en su rodilla izquierda. Pero las esperanzas españolas reposarán en la muñeca del rubio ganador de Roland Garros. El de Onteniente, cuyo mejor resultado en Nueva York fue la cuarta ronda alcanzada en el 2000, figura en tercer lugar en la Lista de Entradas de la ATP. El objetivo, que ya se escapó en Wimbledon, parece ahora factible para el español, toda vez que Agassi, actual líder, se vería obligado a alcanzar la final para defender su posición. La baja del argentino Cañas, con el que le había tocado verse las caras, le ha deparado un nuevo rival a Ferrero en la persona del checo Jan Vacek, clasificado de la fase previa. A simple vista, el Open se presenta más abierto que nunca. Los expertos insisten en que las horas dulces que vive Andy Roddick pueden conducirle a su sexto éxito de la temporada y su primer Grand Slam. En la prueba femenina, ausentes las Williams, todo parece quedar en manos de las belgas Kim Clijsters, la nuevo número uno del mundo, y Justine Henin.