Lección de resistencia de Marta Domínguez en los 5.000

Fernando Miñana PARÍS

DEPORTES

La española consiguió la plata por detrás de la etíope Dibaba. Julio Rey logró otro metal en maratón

30 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Marta Domínguez se sumó a la fiesta iniciada por Julio Rey. La palentina, infalible en los últimos tiempos, logró la medalla de plata en una final de 5.000 metros en la que volvió a poner de manifiesto su carácter irreductible. Es el quinto metal del atletismo español en París. La vigente campeona de Europa defendía el segundo puesto logrado hace dos años en Edmonton. La lista de participantes reclamaba cautela. La primera sorpresa llegó con la china Yingjie (bronce en los 10.000). Por primera vez en sus cuatro intervenciones en el Stade de France no se asomó por la cabeza. Todo el mundo esperaba sus tirones, pero la asiática no dio más de sí. Había que seguir esperando. La siguiente sorpresa es que la tropa de aspirantes a los trofeos seguía siendo demasido voluminosa, con una docena de atletas, cuando faltaba un giro. Seguía esperando. A falta de 300 metros se cansó de esperar. Había llegado el momento, su momento. Marta Domínguez se acordó de la gran Marta Domínguez, la que está acumulando una medalla al lado de otra en los últimos años. Se coló por la cuerda y se puso a tirar como una posesa. En la recta final comenzó a flaquear. La etíope Tirunesh Dibaba, de 18 años, pasó al frente para llevarse el oro (14:51.72). La palentina veía cómo se frustraban sus sueños. Le arrebataban la medalla por cada costado. La keniana Edith Masai, por la izquierda; la rusa Yelena Zadorozhnaya (con una marca de 2:02.31 en 800), por la derecha. Marta apretó los dientes para revertir la situación y en un agónico final recuperó la segunda plaza para darse un nuevo baño de plata (14:52.26) a costa de la africana, bronce, y la europea, cuarta.