Beckham no pudo esperar

Mariluz Ferreiro REDACCIÓN

DEPORTES

BENITO ORDÓÑEZ

El inglés marcó en su debut liguero con el Madrid para satisfacción de merengues y de varias marcas publicitarias La magia del barcelonista Ronaldinho se hace esperar al menos hasta la segunda jornada de la competición

01 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Un comienzo made in Hollywood ... para David Beckham. La ambición rubia del fútbol marcó el primer gol de la Liga. ¿Habrán escrito el guión de este campeonato los publicistas de Vodafone? Pero, como esto no es una peli americana, el final feliz nunca está garantizado, ni para los buenos ni para las estrellas. Aunque con Beckham sobre el césped, el Bernabéu ha ganado entidad, ya es un campo digno de la galopada nudista de Mark Roberts sin que se juegue ni siquiera una final. En fin, queBecks es el rey Midas. ¿O era Adidas? Y es que el Madrid después de su chapuzón mediático por Asia, está dispuesto a acaparar protagonismo hasta en las tramas secundarias. Léase el futuro de Makelele (podría hacer de Juan Sin Tierra en el próximo spot futbolero de Pepsi, de inspiración medieval), el hasta luego de Morientes o el flirteo con Ayala. Y está el Valencia como para flirteos. El cuadro de Rafa Benítez comenzó con intención de confirmar la caída hacia puestos discretos de la tabla que inició la pasada campaña. Dada la tenacidad del empeño, quizás haya que rebautizar Mestalla. Bastaría con un simple retoque. Quítenle la M. Porque entre descartes sobre la bocina y novias de Ayala, lo del fútbol es lo de menos. Aunque, desmintiendo los malos tiempos que corren para los argentinos (sirvan Riquelme y Milito como ejemplo de agravios), siempre quedará Aimar. Aunque quizás habría que dedicarle al Valencia aquel genial titular que en su día publicó Olé : «Aimar de fondo». En Montjuich lo que quedó demostrado que el fútbol es una tómbola. Jordi Cruyff vistió camiseta del Espanyol a las órdenes de Javier Clemente y con el apoyo de papá Johan desde la grada. Pero la atracción fue el coreano Lee Chun Soo, que lució una camiseta con la que dio las gracias en euskera a sus aficionados(el árbitro se lo agradeció a su vez con una tarjeta), y que demostró una velocidad que hizo sospechar a Clemente que su rival oriental se había escapado de los Mundiales de Atletismo de París. Con más carreras que glamur debutó el Barça de Laporta, que aspira a ser el de Ronaldinho, pero que el sábado más bien fue el de Van Bronckhorst, el hombre de las consonantes.. El Atlético, pese a la publicidad peliculera de sus camisetas, no debutó de cine. Y eso que a Fernando Torres se le ha contagiado el rubio capilar de otras estrellas (sin mencionar a nadie). El 2 policías muy rebledes 2 no cuajó en Sevilla. Habrá que probar con el cine de autor. Porque en las taquillas del fútbol, Beckham es la peli que más vende.