Los equipos gallegos viven el mejor momento de su historia, pero ignoran a los futbolistas de la tierra, que demuestran su buen nivel en los clubes del resto de España. Hace menos de tres meses, Galicia conseguía colocar por primera vez en su historia a dos equipos entre los mejores del mundo. Celta y Deportivo lograron meter un pie en la Liga de Campeones. Hace menos de tres semanas, superaron la ronda previa y pusieron la extremidad que les faltaba. Pero en ambos casos, el fútbol gallego tuvo poco que ver. La última Liga terminó con tres jugadores locales en el Dépor, de los que sólo jugaba Fran, y uno en el Celta, que ni siquiera jugaba. Las cosas no cambiaron nada en el cuadro vigués (Oubiña ocupó el lugar del traspasado Coira). En A Coruña, el cupo de gallegos se situó en la mínima. Fran evita la vergüenza, una vez que Dani Mallo y Changui se fueron cedidos. El mejor momento de los equipos gallegos coincide con el dulce estado de forma de la mayoría de los jugadores de élite nacidos al oeste de Piedrafita. Sin embargo, el destino de ambos no parece que se vaya a encontrar. Deportivo y Celta huyen del producto de sus filiales, mientras las perlas galaicas militan en equipos como el Barcelona, el Real Madrid o el Atlético. Esta temporada, media docena de gallegos se hicieron con un lugar en Primera División. Trece juegan en Segunda. Sólo un par defenderán las camisetas de los equipos de su tierra. Hace pocas semanas, A Coruña asistió a un claro ejemplo del modo en que se mueven los futbolistas en el mercado gallego. El guardameta Dani Mallo optó por ir cedido al Elche ante la falta de oportunidades en el conjunto deportivista, que también perdió a otro portero (Juanmi). El sustituto llegó de Uruguay: Gustavo Munúa. Pero si celestes y blanquiazules rehuyen mirar hacia sus filiales surgen varias preguntas alrededor de este fenómeno: ¿Por qué no se ficha a gallegos? 1). ¿Acaso no dan la talla los jugadores que se encuentran dispersados por los equipos de Primera División? Resulta extraño que algunos jugadores que ni Dépor ni Celta quisieron, supieron o pudieron captar o retener, rindan sin reservas en clubes como el Real Madrid. Nivel deportivo 2). ¿Temen acaso los equipos de la élite gallega que su nivel se vea mermado por el hecho de utilizar jugadores de la tierra? Los presidentes del Celta y del Deportivo dejan caer un argumento parecido a la hora de justificar su política de base. ¿No tienen tampoco sitio en sus plantillas? Habría que analizar si no dispondrían de una ficha entre las veinticinco jugadores como Julio Álvarez o Marcos Vales en un Dépor que tiene a Scaloni como único recambio de Víctor. O Viqueira en un Celta en el que sólo existen mediocentros de contención. 3). ¿Son demasiado caros sus traspasos? Nano llegó con la carta de libertad del Barcelona al Atlético de Madrid, igual que Trashorras al Real Madrid. Julio Álvarez (junto a Luis García) le costó 1,5 millones de euros al Murcia. 4). ¿Será, pues, que sus salarios son elevados? Djorovic y Vagner percibían 1,2 millones de euros libres de impuestos la pasada temporada. Julio Álvarez y Trashorras, cuatro veces menos; Nano, la mitad y Marcos Vales, tres veces menos. A pesar de todo, el coste de los fichajes es uno de los argumentos de los clubes grandes para apostar por la cantera, estrategia opuesta a la mostrada por el Celta y el Deportivo. Asimismo, la venta de un solo canterano de nivel podría sufragar los gastos de mantenimiento de los equipos de base. Por ejemplo, el Real Madrid rentabilizó con la venta de Sousa al Valladolid (1,8 millones de euros) un tercio del coste total de su cantera (seis millones por temporada). En el caso de los clubes gallegos, con el salario anual (1,2 millones de euros libres de impuestos) del blanquiazul Djorovic (51 minutos, su bagaje de la última campaña) o el celeste Vagner (1095 minutos y un gol en la pasada temporada) cualquiera de los dos equipos podría haber fichado y pagado el sueldo de Julio Álvarez, Trashorras y Nano juntos. Y si se compara con el coste de los fichajes de Acuña (11 millones de euros, 165 minutos la pasada campaña) o Catanha (15 millones, 4 goles), coruñeses y vigueses se podrían permitir una cantera como la del campeón de Liga y aún les sobraría dinero. Imaginemos, sólo imaginemos, un Deportivo y un Celta un poco más galleguizados... ¿Es peor Dépor el hipotético equipo que abajo se expone? ¿Es inviable?