Cuando Andy Roddick (Omaha, Nebraska, 30 de agosto de 1982) pone a funcionar el turbo de su servicio, el contrario se expone a sufrir un varapalo en toda regla. El estadounidense, cuarto cabeza de serie, exhibió en Flushing Meadows la eficacia de ese formidable saque y Juan Carlos Ferrero, tercer preclasificado y nuevo líder mundial, pagó las consecuencias. El norteamericano se proclamó campeón del US Open 2003 tras derrotar al español por 6/3, 7/6, 6/3 en una hora y cuarenta y dos minutos. Es su primera victoria en una final de torneo de Grand Slam, lo que le ha supuesto un premio de un millón de euros. Está claro que Andy Roddick es el mejor profesional del momento, mal que le pese a Ferrero. El estadounidense pudo haber sido esta misma semana el número 1 del mundo, pero Juan Carlos le chafó la posibilidad al vencer en semifinales a Andre Agassi. En cualquier caso, Roddick es un valor de primerísima fila, dispuesto a desbancar al valenciano en cualquier instante. Para Andy Roddick la de ayer ha sido su quinta victoria del año después de haberse anotado el triunfo en St. Polten (ante Davydenko), Indianápolis (frente a Srichapan), Montreal (sobre Nalbandián) y Cincinnati (Mardy Fish). Desde que trabaja con Brad Gilbert, el que fue entrenador de Andre Agassi, el juego de Roddick se ha estabilizado. Ya no solamente saque y arrolla con ese recurso. Ahora sus golpes de fondo condensan mayor potencia y, sobre todo, una gran seguridad. Roddick tiene un carácter muy especial. No agrada a sus compañeros, pero el caso es que con sus gestos y acciones sorpresivas logra minar en muchos casos la tranquilidad de sus contrarios. Es la nueva estrella del tenis norteamericano, el sucesor de Pete Sampras y Andre Agassi. Hay que rendirse a la evidencia. Cuando juega, con sus golpes que impresionan, semeja un deportista grande. Cuando juega, con la histeria vuelta gestos, retrata a un niño lanzado a la conquista de la atención adulta. Cuando juega, no se sabe cuál de los dos es su juego: si ese tenis impactante o la tentación de asombrar. Para Ferrero, este US Open siempre le servirá de recuerdo al número 1 de la clasificación mundial. Intentó alcanzar el título, pero ha tenido que conformarse con el subcampeonato y un pellizco de 500.000 euros. La ejecutoria de Roddick en este US Open incluye victorias sobre Tim Henman. Ivan Ljubicic, Flavio Saretta, Xavier Malisse, Sjeng Schalken, David Nalbandian y Juan Carlos Ferrero. La solidez del nuevo campeón ha constituido una muralla inexpugnable para el español. Al de Nebraska su raqueta Babolat le ha permitido desarrollar golpes durísimos y ajustados. De pronto, sus ganancias globales han alcanzado la cifra casi cinco millones de euros. Roddick pertenece a una familia donde el deporte es importante. Su padre, Jerry, es inversionista. Blanche, la madre, es ama de casa. Ambos han disfrutado con el éxito de su hijo, a quien los expertos auguran una larga vida deportiva.