Juan Carlos Ferrero, que hoy estrena su doble condición de líder del mundo en la ATP y en la Carrera de Campeones, gana en Madrid su primer trofeo en pista cubierta.
19 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Juan Carlos Ferrero se consagró en el Rocódromo de la Casa de Campo de Madrid como muy legítimo campeón del Masters Series. Sobre la superficie de greenset supo hacer honor a su doble condición de líder mundial, tanto en la ATP como en la Carrera de Campeones hacia la Copa Masters de Houston. El valenciano logró su primer título en pista cubierta tras derrotar en la final del torneo al correoso chileno Nicolás Massu (21 ATP) por 6-3, 6-4, 6-3 (tres sets consecutivos, cuando en realidad el partido era al mejor de cinco) en dos horas y treinta y dos minutos. Esta victoria supuso para Ferrero un premio de 450.000 euros, con lo que sus ganancias totales en lo que va de temporada se elevan a 2.908.000 euros. El chileno, por su parte, obtuvo 225.000 euros como recompensa a su estatus de finalista. El expañol volvió a exhibir, además de su gran talento, todo un rosario de envidiables recursos, los mismos que le han llevado a la cima de las clasificaciones. Por momentos, el de Onteniente se convirtió en una machacona máquina lanza-bolas, enviando la pelota a los puntos más complicados para su luchador oponente, el verdugo del americano Roddick. Massu, revelación del torneo, se comportó como una especie de frontón de granito. Devolvió la intemerata y logró que sus golpes se convirtieran en dardos de difícil control para el adversario. Pero el actual Ferrero aguanta carros y carretas. Si el rival golpea fuerte, el redobla la fuerza en la devolución. Juan Carlos impuso un ritmo frenético y causó asombro con algún que otro tiro de extrema dificultad. Suma su cuarto título del año, tras los alcanzados en Roland Garros, Montecarlo y Valencia, con lo que totaliza 14 desde que comenzó su carrera como profesional.