Tiempo para la reflexión. Y para la rehabilitación. El Deportivo mide esta tarde en Riazor ( 21.30 horas, TVG. Radio Voz A Coruña y Radio Voz Bergantiños conectarán a partir de las nueve ) los efectos secundarios de la debacle de Mónaco y de dos jornadas ligueras consecutivas aciagas.
07 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Pese a todo, los asuntos del balón son tan caprichosos que la victoria devolvería al conjunto blanquiazul, al menos durante 24 horas, al liderato de la Primera División. Es decir, como en Europa, tocado por las últimas batallas pero, como sostiene Mauro Silva, sin daños irreparables para afrontar la guerra. Y varias incógnitas más. La primera reside en saber si la grada recibirá a su equipo de uñas. Motivos no le faltan, y no sólo por lo sucedido la infauasta noche del pasado miércoles. El impresionante arranque de temporada sufrió un inesperado frenazo en seco. Primero, el Mallorca; después, el Murcia; y, por último, el Mónaco. Tres episodios que mueven a la reflexión. ¿Cuál es el Dépor de verdad, el que superó en un emotivo e intenso combate al Valencia o el que derramó en el estadio Luis II parte del prestigio justamente acumulado en Europa? Difícilmente la grada soportaría un traspié que metería al equipo en una situación embarazosa e imprevisible. Entereza táctica ¿E Irureta? ¿Enviará algún toque de atención por la catástrofe de Mónaco o, por el contrario, tratará de pasar página relegando el 8-3 al rincon de los accidentes inexplicables? También habrá que evaluar hasta que punto el Mónaco -tanto en Riazor como en su estadio- ha socavado la entereza táctica del Dépor. Al amparo de Molina y de un par de centrales rápidos y experimentados, el técnico blanquiazul apostó esta temporada por adelantar unos cuantos metros la línea defensiva. Achique de espacios para obligar al rival a jugar al límite del fuera de juego. El resultado fue positivo hasta que se cruzó en el camino Giuly. Y la Real Sociedad cuenta con Nihat, un jugador de características -velocidad y habilidad- similares a las del escurridizo internacional francés, además de Kovacevic, un rematador con bastantes más credenciales que Prso, el verdugo en el estadio Luis II. Si el conjunto coruñés parece haber perdido la brújula en las dos últimas semanas, otro tanto le sucede a una Real Sociedad a la que la dispersión entre Liga y Champions parece haberle pasado factura, hasta el punto de aparcar la seguridad que exhibió en la campaña pasada, cuando acarició el título. Diez citas ligueras y cuatro partidos en la Liga de Campeones han socavado parte del crédito acumulado por Denoueix. Ahora, el técnico francés ya sabe que la competición española se rige por parámetros más inflexibles que el cómodo torneo galo. El nunca totalmente aclarado episodio del frustrado traspaso de De Pedro, su posterior pase a la reserva y un once titular en Delle Alphi muy cuestionado han colocado a Denoueix bajo sospecha.