Ferrero, humillado en su debut en el Masters Cup

José María Guimaraens

DEPORTES

JEFF MITCHELL

TENIS

10 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Juan Carlos Ferrero arrancó con mal pie en el Masters Cup 2003. El español, número 2 del mundo, deseoso de recuperar el liderato en poder ahora de Roddick, ofreció su peor cara en el duelo sostenido con el argentino David Nalbandián, uno de los debutantes en la competición. Ferrero perdió por 6/3, 6/1 en una hora y siete minutos. Una paliza inesperada. Nalbandián exhibió su contrastada solidez en el juego desde el fondo, aprovechó que la superficie greenset le va como anillo al dedo y logró poner en evidencia a un rival al que ya había ganado en Estoril 2002, en el único enfrentamiento anterior entre ambos. Para Ferrero no ha podido ser peor la apertura del torneo y aunque el año pasado, en Shanghai, también sucumbió en la primera confrontación de la liguilla ante el suizo Roger Federer, lo cierto es que ayer se le vio en un tono muy gris, quizá contagiándose del color que en el momento del partido presentaban los cielos de Houston. Ferrero rodujo una floja impresión. Incluso por instantes se le ha visto como desganado, falto de confianza en sus golpes. Toda la presión la puso su adversario, muy seguro desde el principio, con golpes largos de derecha y de revés. Nalbandián, no hay que olvidarlo, fue subcampeón del torneo de Wimbledon ante Hewitt en el año 2001, y dispone de recursos contundentes para crearle complicaciones a cualquier oponente. Está claro que las mejores acciones partieron de la raqueta de un David Nalbandián lo suficientemente preciso como para llegar incluso a ridiculizar al que hasta hace poco, y durante ocho semanas, ejerció como líder mundial. A Juan Carlos le traicionó el servicio. Apenas consiguió acertar con el primero, pero el español anduvo romo con el resto. Ferrero necesitará borrar de su mente el mal recuerdo que le deja este primer enfrentamiento. Le quedan todavía los partidos contra Roger Federer y Andre Agassi, ambos muy complicados, para rectificar este primer paso en falso.