Alonso regresa al circuito de su primer podio en la fórmula 1

Toni Silva REDACCIÓN

DEPORTES

Las condiciones del trazado hacen favorito al piloto de Renault

18 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El deporte español ya ha santificado el circuito de Hungaroring, el asfalto sobre el que Fernando Alonso logró la primera victoria española en la fórmula 1. Pero la liturgia alonsoniana se gestó mucho antes y mucho más lejos de Budapest, en el Gran Premio de Malaysia, donde anotó la primera pole position de su vida y abrió su capítulo de podios, con un plus de heroicidad al correr con 39 grados de fiebre. Hace un año llegó por detrás de Raikkonen y Barrichello, pero suyo fue el tercer escalón con una ventaja amplia sobre Michael Schumacher, sexto en aquella cita pese a rebajar la vuelta rápida en casi dos segundos. A pesar del gran dominio de Ferrari en la prueba australiana, los pilotos de la escudería italiana saben que el circuito de Sepang no permitirá otra exhibición de los vehículos rojos. «Renault dispone de un coche competitivo y será nuestro principal rival aquí -comentó el brasileño de Ferrari Rubens Barrichello-, los Williams pueden ser muy rápidos, pero pierden eficacia con la distancia». Dicho con otras palabras, Ferrari tiene más motivos para temer a Fernando Alonso en Sepang que en Albert Park por las características del circuito malaisio. El trazado es uno de los más sinuosos, con curvas muy rápidas, donde la destreza del piloto se impone a la potencia del motor, que padecerán temperaturas muy altas (en Sepang se permiten sistemas especiales de ventilación). Calor beneficioso El asturiano se puede beneficiar del calor por la mejor adaptación de los neumáticos Michelín que los Bridgestone (de Ferrari). Pero en Renault no comenzarán a exigir resultados hasta que lleguen los nuevos desarrollos al motor y al chasis, que no se incorporarán hasta la primera prueba europea el próximo mes en San Marino. De cara al espectador, el Gran Premio de Malaisia sí es favorable a los adelantamientos de monoplazas, con lo que las posiciones no sólo se determinan con las paradas en boxes. Las largas rectas concluyen en horquillas muy cerradas, donde los sistemas de frenada sufren especialmente, al igual que los neumáticos traseros.