Olazábal, a la caza de su tercera chaqueta verde

Fran Guerrera AUGUSTA

DEPORTES

El español figura entre los primeros clasificados

10 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Pocas dudas caben ya. Cuando llega el Masters de Augusta, José María Olazábal se transforma en otro jugador. Su juego recobra la magia del pasado, y su consistencia y su constante lucha sirven de inspiración a otros jugadores. A la hora de cierre de esta edición, el vasco habia terminado la segunda vuelta del Masters con 69 golpes y se había colocado en segunda posición con -4, empatado con el jugador alemán Alex Cejka. Lástima del bogey en el último hoyo que le hizo perder un golpe con respecto al líder, que por segunda día consecutivo era la joven promesa inglesa, Justin Rose, que terminó el viernes con 71 golpes y -6. «No creo que sea una transformación, porque mi juego sigue haciendo aguas en algunas cosas. Es simplemente que el conocimiento del campo, de tanto años, me da un poco de ventaja sobre otros jugadores. Y saber cómo jugar este campo, cómo atacar cada bandera, se convierte a veces en una cuestión de vida o muerte», comentó Olazábal, feliz al término de su segunda vuelta. El vasco recuperó su sonrisa tras muchos meses de sufrimiento por su juego. «Debe ser algo que tiene este sitio, que me da una tranquilidad especial. En cuanto a juego, no me siento muy diferente que la semana pasada, pero sí es verdad que aquí me siento cómodo», aseguró el donostiarra. Olazábal volvió a insistir en la importancia de tener una buena pegada en el campo del Augusta National. «No cabe ninguna duda que los cambios que han introducido en el campo han ido orientados a favoreces a los grandes pegadores. Por poner un ejemplo, en el hoyo 18 he dado un drive de salida bastante bueno, y mientras el segundo golpe lo he tenido que dar con un hierro 4, Goosen y Love III, mis compañeros de partido, tenían un hierro 8 y 9 en la mano. Cuando tienes que meter la bola en un green de 15 metros cuadrados, la diferencia es muy grande», reconoció Olazábal, preparado a última hora de la noche de este sábado para el asalto a su tercera chaqueta.