Tras su fracaso en Roland Garros, el suizo acaba de ganar el torneo de Helle
20 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Wimbledon 2004 arranca hoy lunes con un primer favorito, llamado Roger Federer, número 1 del mundo y defensor del título conquistado el año pasado frente al australiano Mark Philippousis. El jugador helvético no quiere fallar. Su tropiezo ante Kuerten en la tercera ronda del último Roland Garros le ha servido de lección. Además, la superficie es por completo diferente. A Federer le va la hierba y él sostiene la teoría de que «la hierba es para el que la trabaja». Recientemente se adjudicó el torneo de Halle (Alemania), disputado sobre césped, que le ha servido de preparación para la pugna en el evento que ya está ahí. Si Roger Federer se presenta como principal aspirante al triunfo, no hay que olvidar el nombre del estadounidense Andy Roddick, no ya por la enorme potencia de su servicio, sino porque como segundo cabeza de serie irrumpe en la prueba con la mirada puesta en la victoria. Roddick llega al All England Club con el aval que supone haber ganado días atrás el torneo del Queens Club. Las apuestas se mueven, pues, entre Roger Federer y Andy Roddick. Los restantes jugadores ya no figuran en la cabecera de quienes se juegan hasta las pestañas por arañar unas libras esterlinas. Incluso no cuentan mayormente los nombres de Juan Carlos Ferrero y Carlos Moyá. Uno y otro, mientras no demuestren lo contrario, se desenvuelven con una cierta inseguridad cuando deben competir en pistas de hierba. Moyá, sin embargo, se ha tomado muy en serio esta edición. Ha venido a Londres con algunos días de anticipación para tratar de adaptarse al césped. Aún así no logra transmitir a los aficionados la posible firmeza de su tenis en esta superficie. Y es que sus antecedentes no aseguran nada llamativo. En seis comparecencias ha perdido dos veces en primera ronda y cuatro en la segunda vuelta, con un balance final de cuatro partidos ganados y seis perdidos. Trayectoria errática Claro que tampoco es como para lanzar bombas si se contempla la ejecutoria de Federer en Wimbledon, porque el suizo, que el año pasado terminó campeón, terminó tres veces a las primeras de cambio y en el 2001 alcanzó los cuartos de final, con un total de 11 victorias y cuatro derrotas. En definitiva, Wimbledon 2004 parece cosa de dos, Federer y Roddick, salvo que algún otro competidor sorprenda con la rotundidad de sus recursos. El tiempo en Londres es simplemente irregular. Temperatura fresquita. Nubes y a ratos sol. Incluso no se descarta la llovizna. Lo típico de Wimbledon. Lógicamente, no pocos jugadores están tan pendientes, o más, del desarrollo de la Eurocopa, que del propio evento londinense. Los ingleses, por ejemplo, desbordan su pasión en las tertulias futbolísticas. Eso sí, cuando les llegue la hora de utilizar la raqueta, todos se volcarán en el objetivo de luchar por salir adelante. A fin de cuentas es el Grand Slam de la hierba. El programa en la pista central lo abren Roger Federer y Alex Bogdanovic a las dos de la tarde, hora de España.