El último golpe de Planas

Toni Silva A CORUÑA

DEPORTES

FOTOS: XOSÉ CASTRO

El púgil coruñés cerró su carrera deportiva con otra victoria en una velada celebrada en el Coliseo, donde reunió a todos sus amigos y gente del deporte

26 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?uando alguien está a punto de entrar en el túnel de la jubilación, cita a sus compañeros alrededor de una mesa, en la que oye discursos y recibe regalos. Manolo Planas reunió a los suyos junto a un ring en la noche del viernes. No es precisamente el escenario habitual para decir adiós a la vida laboral. Pero tampoco lo es jubilarse a los treinta y pocos. El pentacampeón del mundo de kick boxing dio su último golpe sobre la lona montada en el Coliseo, que pobló sus gradas para comprobar si el coruñés nacido en Madrid se despedía con cero derrotas en la modalidad. Y Planas no defraudó ante su último rival, el rumano Florin Ventila, que no duró en posición vertical más de tres asaltos. Fue un cierre un tanto abrupto, donde una lesión de Ventila se adelantó al k.o. que todos esperaban. Al rumano lo tumbó el ímpetu del gallego, que comenzó nervioso pero se rehizo muy pronto para machacar la pierna izquierda del último rival de su carrera. Las ganas de Planas le llevaron a seguir golpeando a Ventila cuando ésta caía, lo que enfadó al entrenador rumano que se encaró con Manolo desde el otro lado de las cuerdas. Primeras palabras «Lo siento, creo que él ya estaba roto antes, pero lo siento -dijo Manolo Planas en cuanto cogió el micrófono-, yo os quiero, vine a ganar y os quiero, buenas noches». Fueron las primeras palabras que pronunció como ex-púgil en una jornada que comenzó con catorce teloneros, siete de ellos formados bajo su batuta, y que salieron con los dientes apretados para lograr una victoria que dedicar a su maestro. Así, Xesús Ferreiro Cachorro ganó a los puntos al habilidoso holandés Dennis Stolzenbach, y celebró su triunfo embutido en la elástica del Dépor. Otros aprovecharon las camisetas para enviar su mensaje al homenajeado. «Manolo te queremos», rezaba la prenda de Tito El Tigre , que se quitó antes de tumbar al ecuatoriano Roberto Salas. Fue uno de los más aplaudidos por un público en el que se veían aficionados con el tabique operado. Iván Sánchez Dinky también mandó un cariñoso recado a Planas: «Manolo Gracias», se leía sobre su pecho. «Viva la madre que te parió», añadía en la espalda. Su combate ante el holandés Henry Azdeniz fue declarado nulo. Peor suerte corrió Óscar Locomotora López en el quinto combate. Su entrenador Chano Planas se vio obligado a tirar la toalla en el primer asalto para evitar un castigo mayor por parte del portugués Jorge Silva. En el ecuador de la velada, el hombre de la noche hizo su primera aparición. Pasaban de las doce y diez, y Planas se plantó en el ring donde vio pasar trofeos y personalidades, a las que saludó emocionado. El delegado de la Federación Española le agasajó con el título honorífico de campeón de España. Pero ningún trofeo emocionó más a Manolo que la subida al cuadrilátero de su hermano Chano, «la madre de la criatura», según el speaker de la velada. Toñito de Poi Entre la música ambiente que activaba a dos gogós, Manolo se retiró hasta la una de la madrugada, momento de su combate, que fue introducido por la actuación de Toñito de Poi. Este apareció en la pasarela de entrada en cuanto el rumano Florin Ventila pisó el ring. Quizá porque el recinto se llamaba Coliseo, Toñito escogió un traje mezcla de luces y de romano. «Hoxe é unha noite de gloria para o boxeo -gritó al público coruñés-, porque si Manolo Planas foi cinco veces campeón do mundo non foi gracias ós políticos, que sempre se meten en todo, nin tampouco pola televisión, que retransmite as veladas ás tres da mañá... ¡é por vós!». Se arrancó entonces con la canción compuesta para esta ocasión especial. «Dalle Planas, da-lle, da-lle...», mientras Planas, esperado en la pasarela, aparecía sobre una plataforma que se elevaba a medida que Toñito de Poi aumentaba octavas. El de Herdeiros da Crus concluyó la canción sentado sobre los hombros de Chano. «Dalle Planas, da-lle...». Y Planas le dio al rumano Florin Ventila quien, pese a la lesión, puede presumir de llevar entre sus heridas el último golpe de un pentacampeón del mundo.