Su triunfo ante Mickelson, clave en la victoria de Europa
20 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.«¡Ser-gee-ohhh!, el español ardiente lidera otro triunfo europeo», titula la prensa estadounidense en referencia al triunfo de Sergio García frente a Phil Mickelson y su contribución a la contundente victoria de Europa sobre Estados Unidos en la Copa Ryder de Oaklands Hills. Que García saliese invicto tras cinco partidos, «simplemente» le ha abierto de par en par la estrecha puerta de acceso a los anales de esta competición bianual. Las espectaculares cifras de García en su tercera intervención consecutiva (1999, 2002 y 2004) le han transportado al santuario individual de la mejor y más prestigiosa competición por equipos. En contraste con su corta edad (24 años), lo que confiere más valor a su aportación al conjunto del Viejo Continente, Sergio García ganó en el campo de Oakland Hills 4,5 puntos de 5 posibles, para elevar a 11 los puntos ganados de 15 en el global de sus actuaciones. La puntuación conseguida por el español en Oaklands Hills, la misma que logró el inglés Lee Westwood, iguala la conseguida por José María Olazábal en The Belfry (1989), Severiano Ballesteros en Kiawah Island (1991) y el escocés Colin Montgomerie en The Belfry (2002). García, que se mantiene como el jugador más joven en debutar en Copa Ryder (19 años, 8 meses y 15 días), presenta ahora el mejor porcentaje de éxitos en la historia de las filas europeas: un 70 por ciento, que mejora el récord que poseía Ballesteros (65 por ciento). En la dos primeras jornadas por parejas, junto a los ingleses Westwood y el debutante Luke Donald, García cosechó tres victorias y un empate, este último en los fourballs (cuatro bolas, puntúa la mejor) del sábado por la mañana. La rubrica del español a una actuación portentosa se produjo en la tanda de individuales, en donde destrozó al zurdo Mickelson (último propietario de la Chaqueta Verde de Augusta) para apuntarse su primer triunfo en los partidos cuerpo a cuerpo de la Copa Ryder (perdió en las dos anteriores ediciones contra David Toms, en 2002, y Jim Furyk, en 1999). García, consagrado en los circuitos europeo y estadounidense, sube otro peldaño hacia la cúspide donde residen los mejores. Tan sólo le falta ahora un primer título de Grand Slam. En cuanto a la Copa Ryder, García se une a Ballesteros y Olazábal en ese grupo selecto de golfistas que escribieron páginas inolvidables para los intereses europeos, en el que también figuran Colin Montgomerie o el alemán Bernhard Langer. Mientras Langer, de 47 años y el gran capitán que guió a Europa a la victoria más amplia jamás lograda, recapacita sobre la posibilidad de repetir cargo para la próxima edición de 2006 en Dublín, Sergio García se ha convertido en el golfista de referencia para ediciones venideras. «Tomé conciencia hace dos años de lo que era el sentimiento que genera un triunfo en la Copa Ryder. Ahora soy consciente de lo increíble que resulta ganándola en América», comentó el español. Punto decisivo En opinión del escocés Colin Montgomerie, otro de los héroes de la Ryder Cup, «ese punto conseguido por Sergio ante Phil Mickelson, uno de los mejores del equipo americano, nos dio alas a todos. Cambió la historia de esta Ryder y por eso lo estamos celebrando». La mayor derrota de Estados Unidos en casa provocó un comentario por parte de Ha Sutton, capitán del seleccionado americano: «Lo primero que te enseñan cuando juegas al golf es que debes aprender a ganar y a perder, y en este juego, a menos que te llames Tiger Woods, no ganas siempre por más que te esfuerces». Por su parte, Jiménez dijo que «todos trabajamos para el equipo y eso ha sido muy importante para el resultado final». Tras el éxito, todo apunta a que Langer volverá a ser capitán de los europeos para Dublín del 2006.