El éxito pende de un hilo

Paulo Alonso Lois
P. Alonso REDACCIÓN

DEPORTES

Como los patrocinadores no existen, los mejores deportistas gallegos necesitan grandes logros cada año para no perder sus becas, aunque miren a largo plazo a Pekín 2008

09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

A la explosión olímpica del deporte gallego le faltan mecenas. Dinerito contante y sonante reclaman quienes ya miran la meta de los Juegos de Pekín 2008. La Voz ya adelantó que el héroe español en Atenas, David Cal, sigue sin patrocinador tras el eco de su oro y su plata de Grecia. En el siguiente peldaño del deporte del país, ni hay espónsores ni becas garantizadas durante más de una temporada. Santi Pérez realiza una especialidad sacrificada. A sus 32 años elevó su techo hasta el diploma olímpico que consiguió por su octavo puesto en los 50 kilómetros marcha. Está en la élite de una de las especialidades más duras. Tiene 24.000 euros para completar la temporada, viajes incluidos. «Esto es un sinvivir porque las becas son anuales. Si uno me va mal, tendré que trabajar en otra actividad». Es decir, adiós a los entrenamientos intensivos en una especialidad que requiere plena dedicación. Ahora, con todo el respaldo de sus resultados, recibe 25.000 euros al año de ayudas institucionales. No hay más partidas «porque en marcha los premios son muy pequeños». Percibe una cantidad simbólica del Ourense Atletismo y renuncia a una mayor en un club de otra parte de España para no perder los 9.000 euros que le da la Xunta por el baremo de resultados. Por el mismo motivo renuncia David Gómez a fichar por un equipo más rico que el Celta de Vigo, del que recibe algo más de 2.000 euros. Este año el decatleta de O Rosal realizó un esfuerzo sobrehumano para clasificarse para los Juegos. Con sólo 23 años, fue vigésimosegundo y cumplió su meta de terminar las diez especialidades. Llegará en condiciones a Pekín si puede seguir dedicándose al atletismo. De las instituciones, David Gómez recibe 18.000 euros. ¿Patrocinadores? Antes de los Juegos le llamaron de una marca de zapatillas. «Y al final, nada». Compañera de entrenamientos de David Cal, Teresa Portela logró en Atenas un doble diploma por sus quintos puesto en el k-2 y k-4 500 metros. Con 22 años, tiene diez medallas en Europeos y nueve en Mundiales, un enorme prestigio internacional, mucho cariño y no tantos ingresos económicos. «Te juegas todo en un minuto y cuarenta segundos, el tiempo que dura una competición de K-2. Las becas ADO son anuales, y dependen de los resultados en el Campeonato del Mundo. Si te lesionas, pierdes todo y dices adiós a las ayudas», explica Teresa Portela. Como le respetaron las lesiones y logró un bronce en Atlanta, la palista de Aldán recibe una beca ADO A3 y 9.000 euros de la Xunta (cantidades brutas). Su club, el Ría de Aldán Hermanos Gandón ya es lo bastante humilde como para intentar retenerla con dinero, y las pruebas punteras de su especialidad no dan premios suculentos. Su compañera en el K-2 en el equipo nacional, Beatriz Manchón, sí tiene el patrocinio de Deporte Andaluz y la firma de ropa deportiva Kelme, y palistas de su nivel también cuentan con el apoyo de empresas. «Las húngaras, alemanas, noruegas y demás llevan varias firmas anunciadas. Allí se mojan más por sus deportistas», comenta Portela sin culpar a nadie.