El suizo defiende el título y se perfila como campeón por tercer año consecutivo dada su facilidad sobre una superficie en la que brilla su tenis de filigrana
19 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El estadounidense Andy Roddick (2004) y el australiano Mark Philippoussis (2003) intentaron en tiempo y hora coronarse campeones en el exclusivo All England Club, pero acabaron derrotados por Roger Federer, el suizo que domina las clasificaciones mundiales, toda una fulgurante estrella sobre pistas de hierba. Esos dos éxitos consecutivos (2003 y 2004) en canchas londinenses auguran también lo mejor para el helvético en esta nueva edición del torneo. En realidad parece un Wimbledon a gusto de Federer. El engranaje de la competición se pone hoy en marcha con veintiún españoles (14 hombres, del total de 128 en el cuadro y 7 mujeres, entre también 128). A la hora de la referencia a los favoritos hay que tener en cuenta a los bombarderos (tipos con servicio fulminante) y a los artistas del recurso saque-volea, aunque este grupo se presenta cada vez más reducido por la tendencia de la mayoría de profesionales a jugar desde el fondo de la pista. Por eso, en el momento de establecer una lista de aspirantes al triunfo aparece en primerísimo plano Roger Federer. Después figuran Andy Roddick, finalista del año pasado, Lleyton Hewitt (todo un ex campeón del 2003), Tim Henman, el eterno semifinalista, Mark Philippoussis, subcampeón del 2003 y, por qué no, el ruso Marat Safin, siempre en la recámara. Todas estas consideraciones no impedirán la aparición de cualquier otro dispuesto a dar la sorpresa y el nombre del croata Ivo Karlovic (2,08 metros de estatura) con un saque poderoso y buena volea surge como una especie de aspirante en la sombra. En cualquier caso, procede insistir en las máximas posibilidades de Federer, doble campeón. En su primer partido tendrá como adversario al francés Paul Henri Mathieu sobre el que registra una victoria (Roma 2003) en el único enfrentamiento entre ambos. Del suizo, además, cabe recordar que lleva 29 victorias consecutivas en canchas de césped. No pierde desde la primera ronda de Wimbledon 2002 cuando se vio superado por el croata Mario Ancic. Suma, por otra parte, el triunfo en veinte finales consecutivas. Su balance del año es de 51 victorias por tan sólo tres tropiezos (ante Marat Safin, Richard Gasquet y Rafael Nadal). Mejor, casi imposible. Sobre la representación española, habrá que ver cómo responden Ferrero y Robredo, con la incógnita de un Rafael Nadal dispuesto, como de costumbre, a partirse el pecho. Dos duelos entre hispanos constituyen novedad: Robredo frente al zurdo madrileño Fernando Verdasco y David Ferrer, una de las revelaciones de la temporada, contra el albaceteño Guillermo García-López, otro joven profesional en alza. Mientras que Tommy Robredo registra tres victorias por una derrota ante Fernando Verdasco, David Ferrer se presenta frente a García-López con el antecedente de un triunfo por 6-4, 6-3 en la primera vuelta del torneo de Sopot (Polonia) 2004. Será curioso comprobar cómo responde Beto Martín a los bombazos del zurdo británico Greg Rusedski. En la esfera femenina, Davenport, que juega de entrada contra la rusa Alina Jidkova, intentará confirmar que por algo es la número 1 del mundo. La rusa María Sharapova, campeona del año pasado, tiene como compromiso de apertura un encuentro con la mallorquina Nuria Llagostera. En realidad, España carece actualmente de primeras estrellas de la WTA para afrontar la prueba con posibilidades de éxito.