Ganó la decimotercera etapa al aprovecharse de un despiste de Ardila, que equivocó la pancarta de montaña con la de meta.
09 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El libro de ruta de la Vuelta tenía una errata. Etapa 13: Burgos-Santuario de la Bien Aparecida. Se olvidaron de incluir «pancarta» bien aparecida. Eso debió de pensar el corredor asturiano del Euskaltel Samuel Sánchez cuando vio a su compañero de fuga, Mauricio Ardila, levantar los brazos bajo el cartel de premio de la montaña a ciento cincuenta metros de la línea de meta. El increíble error del colombiano del Davitamon en el esprint final puso en bandeja la victoria al ciclista del equipo vasco en la previa de la llegada de la ronda española a tierras asturianas. Por detrás de Sánchez cruzó la marca definitiva Óscar Pereiro que estuvo en todas las escapadas optando a un triunfo que no consiguió, despistado por el gesto del sudamericano y porque, como él reconoció, no se encuentra en su mejor momento de forma. Y menos mal que no va bien, porque con más de una hora de adelanto se presentaron en el santuario, en una jornada considerada de media montaña, los ciento cincuenta supervivientes de una carrera que está haciendo estragos en el pelotón. Una nueva caída provocó el abandono del belga Tom Steels con un traumatismo craneal. El que también puso pie a tierra fue el español del Discovery Manuel Beltrán. La baja del Triki es lo único que ha modificado las posiciones de cabeza porque los favoritos volvieron a llegar al alimón. Heras pasó la primera prueba de correr con quince puntos de sutura en su rodilla tras la caída de anteayer. El que también se cayó camino de Cantabria fue Mancebo que finalmente pudo acabar la etapa en el grupo de los escogidos. El otro error del libro de ruta lo provocó un camión que obstruyó la gran dificultad montañosa de la jornada, el puerto de la Sía, por el que no pudieron pasar los ciclistas camino de Ampuero. Hoy seguro que no van a tener tanta suerte y todos tendrán que completar la etapa reina de esta Vuelta con una ascensión a los Lagos de Covadonga que se presenta, como siempre, apasionante y dura. La pancarta de meta va a ser, para todos los que consigan completar la decimocuarta jornada de la ronda española, más que nunca, la bien aparecida.